Lo ha conseguido. Se podría decir que ha conseguido lo que parecía imposible, pero sería mentir. Cada vez que está sobre una pista de hielo, Javier Fernández hace que parezca fácil ser uno de los patinadores más grandes de mundo y el deportista de hielo más grande de la historia de España. Pero le faltaba algo a su carrera; la medalla olímpica. Este 17 de febrero de 2018 ya se puede afirmar que 'SuperJavi' es medallista olímpico y es que, con 305.24 puntos, el madrileño se ha llevado el bronce de PyeongChang 2018, consiguiendo así la primera medalla en unos Juegos para el deporte de hielo español.
"Me siento muy bien, 'súper bien'; es la primera medalla olímpica en patinaje que tenemos en España y es verdad que no es de oro ni de plata, pero para mí sí que lo es" ha reconocido el campeón español justo después que acabara la competición. "Todo el trabajo que hemos hecho ha servido para conseguir un sueño. Me he quitado un peso de encima, me quité la espina que tenía clavada desde Sochi" ha acabado afirmando Javi. No quería ni podía irse de PyeongChang sin entrar en la historia de los Juegos.
Es difícil describir todo un cúmulo de emociones cuando se ve a una excelente persona y a un deportista sublime cumplir su sueño. No solo es una medalla para Javi. Es la primera medalla en unos Juegos Olímpicos para un deportista de hielo español y la cuarta para España en toda la historia de unos Juegos de invierno. Solo un grupo selecto de deportistas figura en ese libro de historia y, sin lugar a duda, Javier Fernández merecía formar parte. Nadie le puede quitar ya su brillante carrera ni su medalla olímpica. Muchas veces aparece la pregunta de "¿Qué es la felicidad?" Pues a esa pregunta hay que contestar que la felicidad es estar despierto un sábado a las 05:51 de la madrugada para ver a un patinador histórico convertirse en leyenda. ¡Muchísimas felicidades Javi!







