La Audiencia de Palma acoge la próxima semana un juicio a siete acusados de blanquear dinero procedente de la venta de estupefacientes en el poblado chabolista de Son Banya, entre 2000 y 2006, para quienes la Fiscalía pide condenas que oscilan entre los 4 y los 10 años de prisión. En su escrito de acusación provisional, la Fiscalía les acusa de adquirir bienes inmuebles y muebles -como viviendas, terrenos, coches y motos y mobiliario-, para "disfrazar" el origen ilícito del dinero procedente de la venta de droga y por esta vía transformar e introducir en el circuito financiero y comercial legal importantes cantidades de dinero obtenido mediante narcotráfico.
Compraban al contado propiedades inmobiliarias, haciendo constar un precio inferior al real en las escrituras, y a veces simulaban el pago aplazado, según el relato de la Fiscalía. También realizaban mejoras en los inmuebles y los equipaban, manteniendo un nivel de vida superior al que correspondía a sus ingresos.
Para el principal acusado, la Fiscalía pide 10 años de prisión por blanqueo continuado y por defraudar a Hacienda, así como una multa cercana a los 3 millones de euros, y una indemnización de más de 172.000 euros para la Agencia Tributaria. Para otros 5 acusados pide condenas de 6 años de cárcel para cada uno y para el séptimo 4 años.
La Fiscalía pide además que el tribunal determine qué bienes y activos deberán adjudicarse al Estado.
El juicio está señalado del lunes al viernes, ante la sección primera de la Audiencia de Palma.







