El exalcalde de Palma, Mateo Isern, ha anunciado su retirada de la política alegando motivos personales. No es la primera vez que lo hace porque en octubre de 2014 ya tuvo que apartarse de la vida pública al no conseguir ser el candidato a revalidar la alcaldía de Palma por el Partido Popular. Sus malas relaciones con el entonces presidente regional, José Ramón Bauzá, y el de la Junta Local de Palma, José María Rodríguez, laminaron sus posibilidades de encabezar la candidatura que le arrebató Marga Durán. Pero impulsado por los enemigos de Bauzá, logró reincorporarse y ser el número 1 de la lista a las elecciones generales del 20-D. Ahora, por razones que él apelando a su privacidad, no ha querido explicar, renuncia a ser el candidato nº 1 a la lista del PP al Congreso de los Diputados.
Isern vuelve a su despacho profesional a ejercer la abogacía y lo hace habiendo trabajado mucho por el PP y por los ciudadanos, desde los cargos que ha tenido la responsabilidad de ejercer. El exalcalde ha sabido no mostrar apego a ellos y hacer que su paso por la primera línea de la política fuera breve pero intenso. De talante educado y dialogante, esquivo con las polémicas inútiles y con los enfrentamientos estériles, Isern será recordado como un buen alcalde de Palma y un buen político.




