"No hablé con nadie. Ni de la SEPI ni del Gobierno". Con esta frase, tajante y sin matices, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha querido zanjar este jueves, en el programa 'mañaneros' de Televisión Española, las sospechas que pesan sobre él en el caso Plus Ultra. El expresidente niega haber movido un solo hilo para que la aerolínea recibiera el rescate público durante la pandemia.
Zapatero ha negado haber ejercido influencia alguna para facilitar el rescate de la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia y ha asegurado que nunca mantuvo contactos con responsables de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ni con miembros del Gobierno para abordar esa operación.
"No hablé con nadie. Ni de la SEPI ni del Gobierno", ha afirmado de forma rotunda, rechazando las acusaciones que le sitúan como intermediario en la concesión de la ayuda pública de 53 millones de euros concedida a la compañía aérea.
Las declaraciones del expresidente se producen después de que uno de los principales investigados en el procedimiento judicial apuntara a su supuesta participación en las gestiones del rescate, una versión que Zapatero ha vuelto a desmentir de forma categórica.
El exjefe del Ejecutivo ha insistido en que nunca realizó llamadas ni mantuvo reuniones encaminadas a influir en la decisión de la SEPI o del Gobierno y ha defendido que no tuvo ningún papel en el procedimiento administrativo que culminó con la aprobación de la ayuda a Plus Ultra.
SOBRE LAS JOYAS HALLADAS EN SU DESPACHO
Además de negar cualquier intervención en el rescate de Plus Ultra, Zapatero también se ha referido este jueves a la investigación sobre las joyas halladas en la caja fuerte de su despacho, valoradas en 1,3 millones de euros. El expresidente ha asegurado que se trata de "un regalo de cortesía personal de hace muchos años" y ha rechazado que existiera "afán patrimonial" o intención alguna de ocultarlas a la Hacienda Pública.
En esta entrevista, Zapatero ha explicado que desconocía la valoración económica atribuida a las piezas y que las conservaba junto a otros regalos y bienes familiares en una caja fuerte. Asimismo, ha anunciado que solicitará una pericial de contraste para verificar la tasación realizada durante la investigación.
El expresidente ha evitado precisar el origen de las joyas y ha emplazado a las explicaciones que ofrecerá ante el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama. No obstante, ha insistido en que el obsequio no guarda relación con ninguna decisión política ni con el ejercicio de sus funciones como presidente del Gobierno. "No tiene nada que ver con ninguna tarea política", ha subrayado.
VULNERACIÓN DEL CÓDIGO DE BUEN GOBIERNO
Preguntado por si la aceptación de ese regalo pudo vulnerar el Código de Buen Gobierno aprobado durante su mandato, que limitaba la recepción de obsequios por parte de altos cargos, Zapatero ha respondido que esa cuestión es "interpretable". En cualquier caso, ha reiterado su voluntad de colaborar con la Justicia y ha asegurado que aclarará "todas las circunstancias" durante el procedimiento judicial.
Asimismo, ha negado rotundamente cualquier ánimo de defraudar a la Hacienda Pública o haber cometido un delito de contrabando. "Intención de defraudar, en absoluto", ha afirmado, insistiendo en que ejercerá su derecho de defensa y confía en que el proceso se desarrolle con todas las garantías.
((NOTICIA EN ELABORACIÓN))








