Omran Daqneesh pasó a ser un símbolo escalofriante de la guerra de Siria de la noche a la mañana. El pequeño fue fotografiado lleno de polvo y sangre tras un bombardeo. Pero lo especial de la imagen es que su cara no reflejaba miedo ni dolor, simplemente indiferencia. Ahora han sido publicadas nuevas imágenes en las que el pequeño aparece feliz junto a su familia.
Fue rescatado entre los escombros de un edificio en Alepo que había sido bombardeado por parte del ejército ruso y régimen sirio contra los rebeldes. La icónica imagen que dio la vuelta al mundo se realizó en el interior de una ambulancia, descalzo y prácticamente solo.







