Veamos algunos datos objetivos, indiscutibles: hospital de Can Misses, en Ibiza, aún por poner en marcha, pero ya acabado; hospital Mateu Orfila de Menorca, nuevo; hospital de Formentera, nuevo; hospital de Manacor, con diez años, prácticamente nuevo; hospital de Inca, nuevo; hospital de Son Llatzer, nuevo y hospital de Son Espases, aún en proceso de puesta en marcha. Siete hospitales nuevos en pocos años, y uno de ellos, el de Son Espases, dotado de lo 'más mejor'. ¿Cuántas regiones europeas de menos de un millón de habitantes pueden presumir de tener siete hospitales nuevos construídos en los últimos años? ¿Y cuántas en el mundo? Somos, con muchas probabilidades, la región del mundo con mejores hospitales. Baleares partía de una situación de inferioridad respecto de otras regiones no sólo de Europa, sino incluso de España: teníamos pocos hospitales y algunos de ellos estaban en un estado bastante deplorable. Pero ¿ustedes se creen que alguien hizo números rigurosos para determinar exactamente qué podíamos pagar? ¿Ustedes creen que alguien evaluó el impacto económico de estas infraestructuras? Yo soy escéptico. Ahora, probablemente, algún oportunista asome su hocico para decir “esto es culpa de fulano”, pero yo pregunto ¿quién abrió la boca cuando gastábamos tanto, cuando pusimos en marcha estos proyectos? Ni los ciudadanos preguntamos qué costaría todo esto ni los políticos se atrevieron a hablar del dinero. Que siga la fiesta. Teniendo una idea de lo caro que es operar un hospital, no es exagerado afirmar que esta es una red de hospitales con un millón de ciudadanos al lado y no al revés, como sería lo normal. Porque, vean, del Presupuesto de Baleares, mil millones de euros se van en esto aunque, es verdad, aquí se incluye la red de atención primaria. Y el resto, menos de otro tanto, para todo lo demás.





