Según la información recopilada, se han registrado más de 28.800 reservas, equivalentes a unas 147.500 estancias. Aunque estas cifras se sitúan ligeramente por debajo de las del año pasado, el crecimiento de las reservas de última hora deja margen para un posible repunte en los días previos a las vacaciones.
El perfil del viajero no presenta grandes cambios respecto a temporadas anteriores. Las parejas continúan siendo el principal segmento, representando el 57 por ciento de las reservas, seguidas de las familias (21 por ciento) y los viajeros individuales (13 por ciento). En cuanto a la duración de la estancia, el formato predominante se sitúa entre las 3 y 7 noches, con un 71 por ciento del total, consolidándose como la opción preferida durante estas fechas.
Por tipo de régimen, la media pensión lidera la demanda con un 40%, seguida del alojamiento y desayuno (28 por ciento) y el solo alojamiento (15 por ciento), lo que confirma la preferencia por fórmulas intermedias que combinan flexibilidad y servicios.
En el ámbito de la comercialización, las agencias de viajes online (OTA) continúan dominando el mercado, concentrando el 36 por ciento de las reservas. Les siguen la turoperación, con un 30 por ciento, y la venta directa, que alcanza el 18 por ciento. Entre los principales canales destacan Booking.com como líder, junto a operadores como TUI, Jet2Holidays y Expedia.
Por zonas, la demanda se concentra en enclaves turísticos consolidados. En Mallorca destacan Playa de Palma, Cala Millor y Paguera; en Ibiza, la ciudad de Ibiza y Es Canar; y en Menorca, Biniancolla y Arenal d’en Castell.
En conjunto, la estabilidad de la demanda y el dinamismo de las reservas de última hora apuntan a una Semana Santa positiva para el sector turístico balear, que mantiene su atractivo incluso en un contexto marcado por el adelanto del calendario vacacional y los ajustes del mercado.







