Un estudio de la Universitat de les Illes Balears (UIB) concluye que los programas educativos de segunda oportunidad ayudan a reducir el abandono escolar en Baleares, fortalecen el compromiso de los estudiantes y mejoran sus perspectivas laborales. La investigación pone el foco en jóvenes vulnerables, especialmente de origen migrante o con experiencias negativas durante su etapa educativa.
El trabajo, publicado en la revista científica Journal of Vocational Education & Training, ha sido elaborado por las investigadoras Elena Quintana, Carlos Vecina y Júlia Vilasís. Los autores analizan cómo estos programas favorecen la reincorporación al sistema educativo y reducen el riesgo de abandono prematuro.
BALEARES SUPERA EL 20 % DE ABANDONO ESCOLAR
El estudio recuerda que España mantiene una de las tasas de abandono escolar más elevadas de la Unión Europea. En 2024 alcanzó el 13 %, aunque el porcentaje aumenta hasta el 15,7 % entre los hombres y el 29,6 % entre la población inmigrante.
En Baleares, la situación resulta aún más preocupante, ya que la tasa supera el 20 %, muy por encima de comunidades como el País Vasco, según los datos recogidos en la investigación.
DOS CENTROS DE MALLORCA COMO CASO DE ESTUDIO
Los investigadores analizaron la experiencia de 45 alumnos, con edades comprendidas entre los 16 y los 29 años, que cursaban formación profesional en los centros Jovent y Naüm, ambos en Mallorca. Estos programas están dirigidos a jóvenes que abandonaron el sistema educativo por distintos motivos.
El estudio concluye que estas iniciativas no solo permiten completar la formación académica, sino que también aumentan la motivación, reconstruyen la confianza de los estudiantes y mejoran sus posibilidades de acceder al mercado laboral.
La investigación también analiza el proyecto europeo COSI.ed, desarrollado entre 2020 y 2024 en once entidades de cinco países. El programa apuesta por metodologías colaborativas, la cocreación entre profesores y alumnos y estrategias que permiten adaptar la enseñanza a las circunstancias personales de cada estudiante.
LOS JÓVENES MIGRANTES PRIORIZAN EL EMPLEO
El trabajo identifica diferentes perfiles entre los participantes. Los estudiantes migrantes, tanto quienes ya contaban con formación superior como quienes interrumpieron sus estudios antes de emigrar, comparten un objetivo común: incorporarse al mercado laboral al finalizar el programa.
En cambio, buena parte de los jóvenes españoles manifiestan su intención de continuar estudiando o compatibilizar el empleo con una formación adicional.
LA RELACIÓN CON EL PROFESORADO, CLAVE
Uno de los aspectos más destacados del estudio es la mejora de la relación entre alumnado y profesorado. Muchos participantes atribuyen su abandono escolar a conflictos con los docentes durante su etapa en la educación ordinaria.
La diferencia también se refleja en la valoración realizada por los estudiantes. Los profesores de sus anteriores centros obtuvieron una puntuación media de 2,4 sobre 4, mientras que el profesorado de los programas de segunda oportunidad alcanzó 3,6 puntos, un resultado que los investigadores consideran determinante para reforzar el compromiso con el aprendizaje y reducir el abandono escolar.








