Grupo Empresas Matutes y el Ayuntamiento de Sant Josep han defendido mediante sendos comunicados la legalidad de las obras que se están llevando a cabo en la antigua discoteca Space, para reconvertirla en el nuevo club HÏ, criticadas por el grupo ecologista GEN-GOB. El Grupo Empresas Matutes ha señalado que la obra efectuada "está amparada en la ley" y que el objetivo de la misma es "subsanar todas las irregularidades encontradas al recuperar la propiedad del local", arrendado durante 27 años por el dueño de la discoteca Space.
La compañía detalla que el proyecto incluye la eliminación de más de 1.000 metros construidos "de forma ilegal por el arrendatario, modernizarlo y adaptarlo a las leyes de seguridad actuales."
Asimismo, el grupo empresarial destaca que en ningún momento "puede entenderse como una discoteca nueva" porque el cierre de la discoteca Space "se debe al final de un contrato de arrendamiento" por lo que se continúa con la misma actividad de hace 29 años, de los cuales 27 años han sido con el alquiler del propietario de Space.
Por su parte, el Ayuntamiento de Sant Josep ha destacado que la obra supone la eliminación de los 1.000 metros cuadrados construidos de forma ilegal que "provocaron la apertura de un expediente urbanístico", y ha defendido que "en ningún caso se ha autorizado una ampliación del aforo del establecimiento".
El consistorio ha explicado que esta licencia "también autorizaba algunas obras de reforma interior y la ampliación del 10 % de la edificabilidad legal, de acuerdo con la Ley Turística aprobada la pasada legislatura, como ha recordado el GEN al criticar la obra.
"El actual equipo de gobierno del Ayuntamiento ya se ha manifestado en varias ocasiones en contra de esta Ley, al entender que es muy permisiva y permite desarrollos y modelos de negocio no deseables en nuestro municipio", señala la nota del consistorio.
El Ayuntamiento de Sant Josep ha señalado que dicha ley "mientras no se apruebe una nueva, es de obligado cumplimiento y es de rango superior a otras normativas insulares".
Según el ente local, la parte edificada de la antigua discoteca Space era de 4.300 metros cuadrados y, con las obras de reforma, pasa a ocupar 2.900 metros cuadrados, según el proyecto presentado por los propietarios.
El establecimiento ubicado a la antigua discoteca Space, a pesar del cambio de titularidad, continúa vinculado al mismo uso y cuenta con un informe favorable del departamento de Turismo del Consell de Ibiza.








