El presidente de Fomento de Turismo de Ibiza, Lucas Prats, ha valorado como "declaraciones con falta de conocimiento o de experiencia" las realizadas la pasada semana por Podem Eivissa en las que calificaban al turismo de lujo de Eivissa como un “absurdo modelo” de crecimiento turístico, de corte "minoritario, elitista, clasista, pensado exclusivamente para una élite de megarricos". Los 'podemitas' de Eivissa hablaban así de un turismo que, consideran, "da la espalda al grueso de la ciudadanía y especialmente al 24 por ciento de los residente en Eivissa que se encuentran en riesgo de exclusión social”.
Para el presidente del Fomento de Ibiza, "se ha hecho un trabajo muy bueno, desde hace ya unos años, por conseguir posicionar a la isla como referente para el turismo de lujo, y no podemos criticar a ningún tipo de sector turístico, sea el que sea, porque vivimos de él". "Es como si criticáramos al turismo familiar, al juvenil, al deportivo... es impensable porque todos son bienvenidos, dentro de la sostenibilidad y capacidad de la isla". Prats ha señalado que cualquier matiz negativo se expande, "y tenemos a los competidores esperando a que fallemos en algo para atraer a nuestros nichos de turismo".
El turismo de lujo está alcanzando cada vez mayor presencia en la isla, algo que se percibe, según Prats, en el aumento de la oferta destinada a este sector en tiendas, restaurantes, embarcaciones, hoteles... "Un claro indicador del efecto multiplicador o de atracción del turismo de lujo lo vemos en los precios de los hoteles: en Platja d'en Bossa los precios de las habitaciones han crecido exponencialmente y la gente lo paga. ¿Qué haríamos si desapareciera este efecto, qué le diríamos a todos los empresarios que han hecho importantes inversiones por atraer al turismo de lujo?".
Según el presidente del Fomento de Turismo de Ibiza, las administraciones deben tener un claro y firme compromiso "por cuidar y mimar al turismo de lujo y a todos los tipos de turismo que llegan a la isla". "Sabemos que es complicado tener a todo el mundo contento", explica, "pero las cosas han cambiado mucho, ya no tenemos temporadas lineales de 7 meses, el grueso se los llevan dos meses sólo, y es ahí dónde todo se desborda", en clara alusión a la situación de la isla en agosto y a la dificultad de atraer turismo fuera de temporada.







