El objetivo era asegurar que los artículos dirigidos a las familias cumplían con las normas de seguridad y contenían la información necesaria para un uso adecuado, según ha explicado la Conselleria de Salud en un comunicado.
Fruto de este trabajo, se han retirado 284 complementos, 140 unidades de maquillaje, 73 disfraces, 20 pelucas y otros 42 artículos diversos, al confirmarse que no cumplían los requisitos exigidos para su comercialización.
Estas retiradas se enmarcan en una campaña durante que se han visitado 32 comercios y se han llevado a cabo 214 actuaciones, para revisar tanto los artículos que más demanda tienen durante estas fechas, como aquellos destinados a los niños en los que la normativa es "especialmente estricta".
Las inspecciones han revelado diferentes deficiencias, entre ellas la ausencia del marcado CE en productos que deben llevarlo obligatoriamente, así como problemas en el etiquetado o redactado en un idioma no oficial, lo que dificulta el acceso a las advertencias e instrucciones de uso.
También se han detectado elementos que podrían representar un riesgo para los menores, asociados a materiales inadecuados, piezas pequeñas o componentes susceptibles de provocar accidentes.
La Conselleria recuerda que este tipo de campañas no se limita a la retirada inmediata de los artículos inseguros en los comercios, sino que continúa con actuaciones posteriores dirigidas a distribuidores e importadores para garantizar que, en toda la cadena de suministro, los productos cumplen la normativa vigente.







