La cita se ha desarrollado entre las 11.00 y las 14.00 horas, con más de una treintena de actividades repartidas en ocho espacios del centro histórico, pensadas especialmente para el público infantil.
La plaça de Cort ha sido uno de los puntos con más animación, con talleres de pintacaras y máscaras, una minidisco y un fotomatón. En el carrer de Colom, el pasacalles El gran circ clàssic ha acompañado el recorrido con zancudos y malabaristas, mientras que la plaça Major ha acogido espectáculos circenses, acrobacias aéreas, caballitos ecológicos y espacios de creatividad.
La programación se ha completado con talleres y cuentacuentos en la Rambla, pintura en el suelo en el carrer de la Riera, personajes animados y photocalls en la plaça del Mercat y el carrer Unió, además de actividades relacionadas con la movilidad y el reciclaje en la plaça del Rei Joan Carles I, con la participación de la EMT y Emaya. El Born también se ha sumado a la fiesta con juegos participativos.
Uno de los momentos más aplaudidos ha sido la pasarela infantil, en la que los más pequeños han podido lucir sus disfraces ante el público, guiados por un maestro de ceremonias con estética circense.
Con Sa Rueta ya celebrada, Palma pone ahora la mirada en Sa Rua, la gran cabalgata del Carnaval, prevista para el próximo 15 de febrero, que cerrará el programa festivo de este año.







