Palma. Conocido también como Nuestra Señora de Bellver, es uno de los oratorios más escondidos de Palma. Oculto por un frondoso pinar, cuenta con una bella historia relacionada con la aparición de la Virgen a un jesuita llamado Alonso Rodríguez, quien un día, cuando acompañaba al padre Borrassa al Castell de Bellver, subiendo el pinar, se sintió fatigado y se fue quedando atrás. En ese momento se le apareció la Virgen y le enjugó el sudor del rostro. En 1825 fue canonizado y se construyó un monumento a su memoria, donde puede leerse lo sucedido. Fue construido en 1883 y ha sido centro de numerosas peregrinaciones.
Sigue la actualidad de Baleares en Google
Añade Mallorcadiario.com como fuente preferida y recibe más noticias como esta.
Añadir Mallorcadiario en Google
Haz clic, marca la casilla y listo.





