Ha sido sorprendente leer esta mañana las declaraciones de Ramón Socías, delegado del Gobierno, quien ha criticado los "paseíllos" de los supuestos casos de corrupción que se han producido en Baleares. No sabemos si alguno de los últimos detenidos es amigo personal de don Ramón, pero hubiese estado bien escuchar las mismas palabras del delegado cuando se detuvo a Rafa Durán por participar en el consejo de administración del Palma Arena o a los ex consellers Buils, Nadal y Cañellas, entre otras muchas víctimas de este sistema policial/judicial que ha puesto en práctica esta legislatura el ministro Rubalcaba. Socías ha cambiado de opinión tres años después, y nunca es tarde si la dicha es buena, pero no conviene olvidar que hace poco más de una semana el delegado del Gobierno arremetía contra Miquel Ramis, secretario general del PP, por criticar a jueces, fiscales y policías por lo ocurrido en Baleares en los últimos años. Es muy positivo que Socías cambie de opinión, pero habría que llegar hasta el final para saber su responsabilidad en todos los hechos que se investigan. Estoy convencida de que Socías hubiese podido evitar muchos de los "paseíllos" de los detenidos, pero ya le iba bien al PSOE el deterioro de la imagen del PP. Ahora que afecta a UM y la desaparición de los uemitas deja en bandeja la mayoría absoluta al PP, Socías critica lo que él mismo aplaudió durante meses. Incomprensible.





