Así lo han confirmado este jueves, 5 de marzo, desde el IB-Salut, que han añadido que la medida ya se aplicó el pasado miércoles, según ha podido constatar mallorcadiario.com. Además, han advertido que, de no mejorar la situación, podrían volver a implantarla el próximo viernes.
Según la Conselleria de la Salut, a mediodía había al menos 75 pacientes pendientes de ingreso hospitalario, buena parte de ellos personas mayores con patologías crónicas descompensadas. Este perfil de pacientes, explican desde de Servicio de Salud, suelen necesitar de una estancia más larga que la media y una mayor intensidad asistencial.
El centro hospitalario, con la intención de solucionar esta saturación, ha decido paralizar toda la actividad quirúrgica programada y agilizar tanto las pruebas complementarias a los pacientes que están pendientes de ingreso como las altas. Todas las camas disponibles, han asegurado las fuentes, están abiertas y Son Espases seguirá atendiendo a todos aquellos pacientes que sean derivados por el hecho de ser el hospital de referencia de Baleares.
El colapso de las urgencias se produce pese a que no hay un pico de gripe y todas las camas de Son Espases, del Hospital General y del Hospital Virgen de la Salut están disponibles. Según el IB-Salut, la saturación se debe al aumento de ingresos de pacientes con patologías complejas, que requieren cuidados intensivos y estancias más prolongadas.
UN NUEVO COLAPSO
A lo largo de este jueves, tanto UGT como USAE han denunciado públicamente del nuevo "colapso" de las urgencias de Son Espases. El primer sindicato ha cifrado en 77 los pacientes pendientes de ingreso y ha asegurado que una mujer lleva más de 90 horas esperando.
Para UGT, la repetición periódica de esta situación pone de manifiesto que las medidas adoptadas hasta el momento por el IbSalut, como el plan de contingencia para hacer frente a los picos de presión asistencia, "no están siendo eficaces y no dan respuesta a la realidad que viven tanto pacientes como profesionales".
Esto ha derivado en que, debido a la falta de espacio y de camas disponibles, los pacientes se encuentren ubicados en camillas en zonas donde habitualmente no están previstas, entre ellas zonas de paso o espacios donde normalmente hay butacas en salas de espera.
Esta situación, ha apuntado el sindicato, genera "problemas de seguridad, dignidad y calidad asistencial", además de aumentar el desgaste físico y emocional de los profesionales sanitarios.
URGENCIAS NO DERIVABLES
Desde USAE han criticado que debido a este "colapso" en los servicios de urgencias, "por primera vez en la historia Son Espases únicamente admite urgencias no derivables, como puede ser un ictus". Este sindicato ha cifrado en más de 70 los pacientes pendientes de ingreso, algunos con más de 80 horas de espera, y ha asegurado que no queda ninguna cama libre en la UCI.
Esta realidad, siempre según USAE, se está extendiendo a otros hospitales de Mallorca. En el de Manacor, por ejemplo, de los 14 boxes hay ya 11 ocupados, en el área de observación hay nueve camas ocupadas de un total de 12 y en la unidad de críticos no quedan camas libres.
En el Hospital Universitario de Son Llàtzer la situación es de 28 pacientes en espera, 15 en triaje, 18 pendientes de ingreso y cuatro pendientes de boxes. En la unidad de pediatría hay tres pacientes a la espera de ser valorados.
"FALTA DE PREVISIÓN"
El sindicato ha situado en el origen de esta situación "la falta de previsión" a la hora de aplicar el plan de abordaje de las listas de espera del IbSalut, que ha supuesto un incremento de la actividad quirúrgica y que las camas de ingreso tengan una ocupación del 100%.
También han criticado que en Son Llàtzer, por ejemplo, los planes de contingencia no hayan venido acompañados de un refuerzo de las platillas, generando "estrés y ansiedad" entre los profesionales e impidiendo que puedan atender adecuadamente a los ciudadanos.








