www.mallorcadiario.com

adicciones

El curso pasado

Cerca de 4.600 alumnos de Baleares de 46 centros se beneficiaron el curso 2018-2019 de los cuatro programas de promoción de la salud y prevención de adicciones organizados por el Plan de Adicciones y Drogodependencias de Baleares (Padib).

Tomeu Català, presidente de Projecte Home Balears

Hace unos días, la Catedral de Mallorca acogió el tradicional concierto solidario que cada Lunes Santo se celebra en favor de Projecte Home. Un año más, el recital benéfico estuvo presidido por Doña Sofía. Entre los asistentes, estuvieron las principales autoridades isleñas y por supuesto también el presidente de Projecte Home, el sacerdote Tomeu Català (Vilafranca, 1942). La entidad que Català creó en 1985, constituida como una ONG, es en la actualidad un referente en la lucha contra las adicciones no sólo en España, sino también fuera de nuestras fronteras.

Campaña

La Gerencia de Atención Primaria de Mallorca y la Dirección General de Salud Pública y Participación han organizado una jornada para concienciar a la población sobre el consumo de alcohol, con motivo del Día Mundial sin Alcohol. Según ha detallado en un comunicado este jueves la Conselleria de Salud, las personas interesadas pueden acudir a su centro de salud, donde los profesionales sanitarios les informarán de forma individualizada sobre si hace o no un consumo responsable de alcohol.

Día Mundial sin alcohol

Un total de 1.886 personas iniciaron el pasado año en Balears un tratamiento por consumo de drogas. El 40 por ciento de éstas -711 individuos- lo hicieron por abuso de alcohol.
  • 1

Afecta al cerebro

Si un amigo te confiesa que es adicto y que asiste a terapias grupales, inmediatamente te vienen a la cabeza el alcohol, las drogas o el juego. Pero casi nadie baraja la posibilidad de ser adicto a la comida. Sin embargo, la adicción a la comida es una epidemia sobre la que cada vez se realizan más y más estudios en universidades como Yale, Texas Tech o la Universidad de Michigan. Todos llegan a la misma conclusión: la comida afecta al cerebro de forma parecida a las drogas.