
Enfriar el cerebro tras un ictus, clave para reducir la magnitud del daño
Enfriar el cerebro durante las seis horas inmediatamente posteriores a un accidente cerebrovascular a temperaturas cercanas a los 33-34 grados podría ser clave para reducir la magnitud del daño, según los resultados piloto de estudios que ahora quiere confirmar un trabajo internacional sin precentes que coordinan en España el Hospital