
Los okupas, cada vez más profesionales: se instalan Internet y piden empadronarse
El punto 2 del artículo 18 de la Constitución Española es claro: “El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito”. Todo el mundo entiende, acepta y exige esa inviolabilidad del domicilio. Nos gusta









