La disociación entre los votantes y sus partidos

Un fenómeno hoy evidente en el panorama político español es la creciente disociación entre lo que quieren muchos votantes de los diferentes partidos y los objetivos a que aspiran sus cúpulas. En el PSOE es un fenómeno palpable, pues mientras muchos referentes socialistas clásicos (Felipe González, Jordi Sevilla, Joaquín Leguina, Francisco Vázquez, Ramón Jáuregui) advierten de la pérdida de los valores socialdemócratas, el partido se encamina enloquecido a colmar la ambición de poder de un solo hombre, con riesgo de caer despeñado en la irrelevancia.

Algo parecido ha sucedido en las filas de Podemos/Sumar. Un partido (o dos) que consiguió, hace no muchos años, ilusionar a la sociedad con una propuesta superadora del estancado bipartidismo -obteniendo más de cinco millones de votos- está desapareciendo de todos los parlamentos tras descubrirse su descarada hipocresía en materias sensibles. Su defensa del feminismo militante, de la igualdad social y de la destrucción de las viejas castas se ha desmoronado como un castillo de naipes tras visualizar el gran público el casoplón de Galapagar, el comportamiento sexual de muchos de sus dirigentes, sus vínculos con las narcodictaduras latinoamericanas y las actitudes de nuevo rico de sus principales promotores.

Lo mismo está ocurriendo con los partidos nacionalistas. Sus machaconas reivindicaciones independentistas, culminadas en fenómenos como el Procés catalán de 2017, se han diluido como azucarillos cuando la izquierda menesterosa de Pedro Sánchez los ha comprado con sillones, poder y sueldos públicos. Los patéticos ejemplos del separatista Rufián, que prometió estar 18 meses en el Congreso y hoy parece de Chamberí, postulándose como líder del Frente Popular español; o del PNV, viejo representante de la oligarquía vasca, que se traga todas las propuestas de la izquierda radical para rapiñar carguitos y competencias acercando al País Vasco a los asesinos de ETA, nos revelan la miseria moral de estos dirigentes, que se apoyan en votantes romantizados para acabar validando enjuagues miserables. Y pronto disfrutarán el sorpasso de Bildu.

Qué decir del desconcertante Partido Popular. Un partido mayoritario que no capitaliza su gran apoyo ciudadano atrapado entre viejos complejos, una dirigencia medrosa y la amenaza de Vox, que le viene comiendo terreno por todos los flancos. El PP es el partido que más crudamente manifiesta una disociación con sus votantes. Cuando alcanza el poder se resiste a desmontar chiringuitos del wokismo, racanea bajar los impuestos a los ciudadanos, no deroga las normas ideológicas, lingüísticas, climáticas y de memoria, nunca es capaz de limpiar de enemigos la administración y se obsesiona con gestos para agradar a una izquierda que lo desprecia profundamente, y a la que nunca rapiña votos, pues sus desencantados se marchan directamente a Vox.

Y por fin tenemos a Vox. Un partido que crece como la espuma evitando pasar de las musas al teatro, especializado en trolear a sus votantes, que le apoyan para corregir el rumbo del PP mientras sus dirigentes aspiran a reemplazarlo, condicionados por dineros húngaros y elementos ultracatólicos ajenos a los anhelos de sus jóvenes simpatizantes. La reciente purga de sus principales fundadores y varios barones regionales favorables a pactar con el PP demuestra esa disociación.

El resumen de lo anterior es que la política actual se basa en el engaño y el manejo de las emociones, y que a los españoles nos espera un panorama desconcertante, más dominado por egos y ambiciones de los líderes políticos que por el deseo de conseguir una España mejor. Lean crónicas sobre la Segunda República, especialmente de los pujantes investigadores hoy alejados de la historiografía marxista predominante en el siglo XX, y la música les resultara familiar.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias