El acuerdo ha sido suscrito por la presidenta autonómica, Margalida Prohens, y el alcalde de Palma, Jaime Martínez, en la plaza de Miquel Dolç, en un acto al que han asistido medio centenar de vecinos.
El protocolo establece el marco de cooperación entre ambas administraciones para desarrollar este plan, en cuya elaboración participarán los residentes y que contará con el apoyo del Govern para facilitar el acceso a financiación y recursos destinados a la regeneración urbana.
Durante el acto, Prohens ha destacado la importancia del futuro tren de Palma a Llucmajor, que tendrá una parada en esta misma plaza y que mejorará la conectividad del barrio con puntos estratégicos como el Hospital Son Llàtzer, el aeropuerto, la Platja de Palma y el resto de la red ferroviaria.
EL TERCER BARRIO DE PALMA
Son Gotleu, con 12.000 habitantes, es el tercer barrio más poblado de Palma y, según la presidenta, gracias a este plan “dejará de ser el gran olvidado” en materia de inversión pública.
Por su parte, el alcalde ha subrayado que está “convencido” de que este plan de reforma urbana supondrá un “antes y un después” para Son Gotleu tras años de “abandono".
Ha recordado que el Ayuntamiento negocia este proyecto con las asociaciones vecinales desde el inicio de la legislatura para identificar las necesidades prioritarias.
Martínez ha lamentado el deterioro acumulado por la antigüedad del parque de vivienda, la falta de espacios públicos y el déficit de equipamientos, y ha señalado que Cort ha invertido en los últimos años un millón de euros en la mejora de plazas, iluminación y pavimento.
También ha aludido al esfuerzo del gobierno municipal por contar con 200 policías locales más en esta legislatura, lo que los vecinos verán más agentes patrullando por el barrio.
LA OPINIÓN DE LOS VECINOS
El acto ha sido seguido por un grupo de vecinos, que han aplaudido las intervenciones, aunque algunos han expresado sus quejas ante los periodistas.
Pepa, residente desde hace 24 años, ha criticado que ni la presidenta ni el alcalde hayan concretado plazos ni inversión y ha calificado el acto de “absolutamente electoralista”.
Otra vecina, que no ha querido identificarse, ha asegurado que están “muy hartos” de la suciedad y la inseguridad. “Antes salía a las 8 de la noche y ahora no me atrevo ni a salir a las 6”, ha lamentado.
Por su parte, María ha explicado que tiene dos hijos y que hace poco, a la salida del colegio, unos residentes extranjeros intentaron “llevarse” a uno de ellos.
“Desde entonces tengo un miedo terrible de que mis hijos salgan a la calle. Quiero irme de Son Gotleu, me da miedo vivir aquí, es vivir en el infierno”, ha afirmado.








