El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha situado la cooperación en materia migratoria como uno de los ejes de la nueva etapa en las relaciones entre España y Argelia, en un momento en el que la ruta argelina hacia Baleares se ha convertido en uno de los principales desafíos para el archipiélago debido al constante aumento de la llegada de pateras.
Durante su visita oficial a Argel, Sánchez anunció este lunes, en una comparecencia conjunta con las autoridades argelinas, que ambos países celebrarán este otoño la VIII Reunión de Alto Nivel (RAN), el principal foro bilateral entre los dos gobiernos, que estará precedido por consultas políticas destinadas a reforzar la coordinación entre ambos ejecutivos.
El presidente subrayó que uno de los principales objetivos de esta nueva etapa será intensificar la colaboración en la gestión de los flujos migratorios, una cuestión especialmente relevante para Baleares, donde en los últimos meses se ha consolidado la ruta entre la costa argelina y las islas. A ello se suma la cooperación en la lucha contra el terrorismo, los intercambios culturales y el fortalecimiento de las relaciones institucionales.
"Es fundamental reforzar el diálogo político entre España y Argelia. El diálogo es la base sobre lo que se construye todo lo demás", afirmó Sánchez, quien defendió la necesidad de mantener una interlocución permanente con un país que desempeña un papel estratégico tanto para España como para la estabilidad del Mediterráneo occidental.
Durante su estancia en Argel, el jefe del Ejecutivo también mantuvo un encuentro con el primer ministro argelino, Sifi Ghrieb. Allí destacó que España considera a Argelia "no solo un país vecino, sino un socio estratégico y, sobre todo, un país amigo", insistiendo en la voluntad de ambos gobiernos de abrir una nueva fase de cooperación.
Un socio clave para controlar la frontera sur
El anuncio adquiere una especial relevancia en un contexto marcado por el incremento de la presión migratoria sobre Baleares. En los últimos meses se han sucedido las llegadas de embarcaciones procedentes de Argelia, muchas de ellas con un elevado riesgo para sus ocupantes. Solo en las últimas semanas se han registrado numerosos rescates y varias muertes durante la travesía, lo que ha intensificado el debate sobre la necesidad de reforzar la cooperación con las autoridades argelinas para combatir las redes de tráfico de personas y prevenir nuevas salidas.
Aunque Sánchez no anunció medidas concretas para frenar las embarcaciones irregulares, sí dejó claro que la gestión de los flujos migratorios será uno de los asuntos prioritarios de la próxima Reunión de Alto Nivel.
Energía, empresas e inversiones
Junto al ámbito migratorio, el presidente puso el acento en la dimensión económica de la relación bilateral. Recordó que Argelia es el principal proveedor de gas natural de España en lo que va de 2026 y destacó la fiabilidad de su suministro en un escenario internacional marcado por la incertidumbre geopolítica.
Asimismo, expresó el compromiso del Gobierno de consolidar a España como socio estratégico en la modernización del sector energético e industrial argelino y respaldó la presencia de empresas españolas implantadas en el país.
"Estoy convencido de que en este nuevo impulso que estamos dando a las relaciones entre España y Argelia nuestro sector privado, nuestras empresas, van a jugar un papel fundamental, que el Gobierno quiere acompañar y alentar", afirmó.
Sánchez defendió además ampliar la cooperación a sectores como las infraestructuras, la alimentación, los servicios, la innovación tecnológica y la digitalización.








