Los capitanes de una plantilla de futbolistas ejercen de portavoces de sus compañeros ante la autoridad inmediatamente superior, es decir el entrenador, y también representan al equipo como único jugador autorizado reglamentariamente a dirigirse al árbitro de cada partido. Algunos presidentes se saltan los puentes para encerrarse con ellos a tratar temas de vestuario, un craso error en el que ya cayeron Gabriel Cerdá o Utz Claassen y en el que persiste Maheta Molango que, lejos de mantener su bravata cuando en el mes de agosto aseguró que en octubre iba a despedir a todo el que no corriera, confiesa en privado y con el director deportivo de testigo a Yuste y Cabrero menoscabando la posición de Fernando Vázquez. Le ocurrió antes a Miquel Soler, pero creíamos que aquellos tiempos se habían superado.
Las equivocaciones y contradicciones en que ha incurrido el consejero delegado desde su nombramiento son tantas que llenan sin esfuerzo un folio entero. Una de ellas fue precisamente la de permitir el fichaje del técnico más allá del 30 de junio pasado. Ya entonces estuvo a punto de pagar las consecuencias, pero para ahorrar unos euros insistió en el empeño. No sólo eso, sino que además fue a por los jugadores indicados por el gallego, confiándole responsabilidades delimitadas en el código no escrito del fútbol profesional. Ahora se ve en la encrucijada en la que le han situado los malos e inesperados resultados de este inicio del calendario dado que, para ser coherentes, él podría verse forzado a destituir al preparador por el que apostó en idéntica proporción a la que Robert Sarver debería aplicar para cesarle a él.
El de Castrofeito ya ha vivido en el Mallorca circunstancias semejantes. En su primera etapa y a falta de diez jornadas para que bajara el telón del campeonato, Antonio Asensio Pizarro ordenó a Mateu Alemany que le desposeyera de todo mando sobre el plantel. Acabó la temporada y se fue rumiando que tenía una espinita clavada que, el mes de enero pasado, vino a extirpar. Sin embargo, de seguir así, cada vez será más profunda.






