Baleares es un destino turístico que casi se vende sin promoción, pero parece que durante esta legislatura, y sobre todo con Joana Barceló como consellera, la situación en la empresa Agencia de Turismo de les Illes Balears es un auténtico desastre. No hay dinero, ni un plan, pero sí palabras vacías, retóricas, y discursos políticos que casi nadie se cree. Hace unos días, Antich decía en Fitur que la inversión en materia turística esta legislatura había batido récords, algo que no se llegaron a creer los hoteleros. Unos días más tarde se sabe que ha dimitido la directora de la Agencia de Turismo, Mar Guerrero, y su directora financiera, Miriam Martínez, aunque Barceló da una rueda de prensa urgente para decir que hay más dinero que nunca en promoción turística. Las cosas en el Govern se están haciendo muy mal. Las cifras sobre el dinero que se destina a promoción debían darse a conocer en diciembre, no ahora, lo que evidencia la escasa transparencia de un gobierno que presume de ser diferente a los demás. No hay dinero, dicen, pero acaban de sacar al mercado bonos de deuda que supongo que será para hacer inversiones. En pocas palabras, mucha opacidad, poco dinero y nula capacidad para gestionar los escasos recursos que quedan. Una lástima que estas cosas pasen también en la consellería del sector más importante de la economía balear. O mienten las dos ex directivas de la Agencia de Turismo, que se quejan de falta de dinero, o miente la consellera Barceló al anunciar que hay más dinero que nunca para promoción. Lamentablemente son mucho más creíbles las dos trabajadoras que dejan sus cargos.
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