Un discurso razonable y previsible del Rey

Como era de esperar, el mensaje de Nochebuena de Su Majestad el Rey Felipe se ha centrado en destacar los progresos del país en los últimos 40 años, para poner en valor los logros colectivos consolidados desde la aprobación de la Constitución de 1978. El jefe del Estado insiste así en su discurso, ya expresado con anterioridad, de tratar de convencer a la sociedad catalana que opta por opciones políticas independentistas, cosa que se antoja tarea inútil.

Sin embargo, don Felipe ha hecho lo que corresponde a su responsabilidad, instando a superar una etapa de discordia y división que ha generado problemas de convivencia en Catalunya. No se podía esperar otro análisis por parte del Rey de España, garante de la unidad de España y de la integridad territorial, como establece la Carta Magna.

También destacó otros muchos problemas que hay que luchar por superar, como el paro, el empleo estable, el terrorismo yihadista, la corrupción, los retos que afronta la Unión Europea, el medio ambiente y el cambio climático y como cuestión novedosa, la violencia de género.

Como es natural, habrá quien critique al jefe del Estado por no haber hecho el discurso que cada cual desearía. Incluso hay quien confiaba en que don Felipe declarase el triunfo de la secesión en Catalunya. Pero tal aspiración está absolutamente fuera de la realidad, de la lógica y de lo que cabe esperar del jefe de la Casa Real española. Es más, instando al cumplimiento de la Ley y a la superación de los problemas de convivencia por la vía de no imponer las ideas, ningún demócrata debiera sentirse ni incómodo ni atacado. Pero quienes han hecho de la división y la separación su único discurso político, no aceptarán otra cosa.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias