El arresto tuvo lugar el pasado lunes después de que los bomberos acudieran a un incendio junto a patrullas del Instituto Armado y de la Policía Local del municipio.
En aquel momento, agentes de la Guardia Civil llevaron a cabo una inspección y registro de la casa y la finca en la que está ubicada y durante el cual descubrieron una plantación de marihuana, con instalaciones eléctricas y de ventilación sofisticadas para optimizar el crecimiento de las plantas y evitar que generasen olores. También había una sala habilitada como secadero.
Además, hallaron otras cantidades de otras drogas y gran cantidad de armas, por lo que las mujeres fueron detenidas.
En total, los agentes intervinieron 14 kilos de cogollos y hojas de marihuana, 1,1 kilos de anfetaminas, 95 gramos de resina de hachís y 43 frascos de metadona.
Además se incautaron de dos carabinas y una pistola, 14 armas de aire comprimido, un arma simulada, una pistola detonadora, una ballesta, dos armas de electrochoque, dos llaves de pugilato, varias defensas y 850 cartuchos de diferentes calibres, entre otros objetos. Igualmente se intervinieron 4.850 euro y 43 lámparas para el cultivo de marihuana.







