Creo que me estoy haciendo viejo porque me fijo en cosas que hace diez años no me hubieran importado. Pero, aceptemos la realidad. Ustedes verán: quería hoy comentar que el Ayuntamiento de Palma está poniendo nuevas aceras y bordillos en varios lugares de Palma, lo cual es positivo y de agradecer. Pero en buena medida, esos bordillos son de un granito cortado con tal precisión, con ángulos tan finos que parecen cuchillos. En algunos lugares, incluso, como en el polígono de Levante, se han colocado unos cubos de piedra en las esquinas, los cuales tienen puntas tremendamente afiladas que provocan pavor. Ya que nuestra autoridad, con buen criterio, está gastando dinero en evitar que los guardarraíles de las carreteras sean trampas mortales, ¿no sería oportuno pedir que no hagamos en Palma que los bordillos reemplacen lo que estamos eliminando en otros lugares?



