La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha transformado este lunes el discurso de bienvenida al papa León XIV en una intervención de marcado perfil político en la que ha repasado prácticamente todo el argumentario del Gobierno de Pedro Sánchez: multilateralismo, igualdad de género, políticas migratorias, cambio climático y críticas veladas a Estados Unidos.
Armengol ha ido más allá de los protocolos institucionales que cabría esperar en un acto de estas características y ha utilizado la solemnidad del momento para reivindicar una larga lista de políticas del Ejecutivo. Ha denunciado que "solo unos pocos de los más fuertes imponen la masacre de miles de los débiles con total impunidad" y ha reclamado "restaurar el orden internacional" a través del multilateralismo, en línea con el discurso habitual del Gobierno sobre conflictos como el de Gaza o Ucrania.
CITAS PAPALES AL SERVICIO DE LA AGENDA SOCIALISTA
La presidenta ha citado la encíclica Magnifica humanitas de León XIV para concluir que "identificarse con las palabras de Su Santidad es una obligación ética de cualquier Estado democrático", en lo que ha sonado más a una apropiación interesada del mensaje pontificio que a una genuina bienvenida institucional.
La paradoja no ha pasado desapercibida: quien preside una Cámara en la que el Ejecutivo ha gobernado a golpe de decreto y ha esquivado de forma reiterada el debate parlamentario ha reivindicado este lunes ante el Papa el "diálogo", la "escucha activa" y las "instituciones públicas sólidas, cercanas y transparentes".
LA IA, EL CLIMA Y LOS ABUSOS, EN EL MISMO SACO
Armengol también ha abordado la inteligencia artificial para advertir de que ninguna innovación será "verdaderamente valiosa si erosiona aquello que nos define como sociedades libres y democráticas", en otra referencia implícita a las grandes tecnológicas estadounidenses. Al hilo de la visita papal, ha reclamado además reparación e indemnización para las víctimas de abusos en la Iglesia, citando el informe del Defensor del Pueblo.







