Resulta incomprensible el victimismo del que hizo gala Caterina Amengual, directora general de Medio Natural y Biodiversidad del Govern de les Illes Balears, durante la entrevista publicada este domingo. La máxima responsable política de adoptar la decisión de sacrificar a toda la población de cabras del islote de Es Vedrà, defiende férreamente la medida y sostiene que no había alternativa, dado el mal que los bóvidos causaban a la flora de un ecosistema tan sensible y además, que la captura de los animales para su posterior traslado suponían un riesgo para la vida el personal de la Unidad de Recuperación de Fauna.
Resulta absurdo cargar contra las entidades animalistas que han protestado por la matanza de las cabras de Es Vedrà, acusándolas de violencia y acoso
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Teniendo tales argumentos resulta absurdo cargar contra las entidades animalistas que han protestado por la matanza de las cabras de Es Vedrà, acusándolas de violencia y acoso. Amengual ignora las críticas recibidas, las firmas pidiendo su dimisión y también la manifestación que el 13 de febrero concentró a 500 personas en las calles de Eivissa, además de la protesta que hubo frente a la sede del Consell Insular el pasado 26 de febrero, durante el pleno de la institución, que obligó al presidente Vicent Torres a pedir perdón a la gente que ha visto su sensibilidad herida en este episodio.
Lo más lamentable es que la directora general defienda para un islote como Es Vedrà la solución que al problema que causan las cabras se lleva ejecutando en Mallorca. Eivissa no es Mallorca, no debiera olvidarlo. Y que el exterminio de las cabras de Es Vedrà haya sido decidido por políticos que pertenecen a un partido que se denomina ecologista como Més, sin presencia en las Pitiusas, a la par que impulsa medidas de protección contra el maltrato animal como la abolición de las corridas de toros y los espectáculos taurinos en general, acrecienta el desconcierto de una ciudadanía como la de Eivissa, extremadamente sensible por los derechos de los animales como se ha podido comprobar.






