Estoy de acuerdo en que la situación de Irak y la de Libia son diferentes, sobre todo porque esta operación militar tiene la bendición de la ONU, el apoyo del principal partido de la oposición, y de la mayoría de países europeas. Sin embargo, la operación de Irak sigue siendo una guerra y Zapatero la apoya sin pedir autorización al Congreso de los Diputados. Es una guerra, donde seguramente habrá víctimas inocentes, pero lo que más me sorprende es el silencio de la mayor parte de las organizaciones de izquierdas. No quiero ser mal pensada, pero la izquierda solo se moviliza cuando gobierna el PP y si hay elecciones a la vista. Si el PSOE decide que vayamos a la guerra en Libia, todos calladitos. Las vidas humanas ya no parecen importantes y tampoco es fundamental que el Congreso de los Diputados no se haya pronunciado. Que me expliquen los actores de la ceja la diferencia entre la guerra de Irak y la de Libia. Como nadie va a decir nada en las próximas semanas, yo haré mi propia reflexión: la guerra de Irak estuvo precedida de una oposición social que ahora no existe, pero Sadam era tan dictador como Gadafi y el pueblo iraquí también merecía disfrutar un régimen democrático. Respecto a España, la diferencia es que ahora actúa militarmente en la operación de Libia. En Irak, los militares españoles se encargaron de realizar acciones humanitarias. Ah, y Alemania se ha negado a participar en la guerra.
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