El Consejo de Administración de la Agencia Balear del Agua y de la Calidad Ambiental (Abaqua) ha declarado este martes la emergencia las obras de sustitución del emisario de Talamanca, de la dirección de obra y del contrato de coordinación de seguridad y salud.
Además ha encomendado la ejecución inmediata a la entidad pública Tragsa. La declaración se ha basado en los informes de las consejerías de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, de Salud y de Presidencia (por medio de la Dirección de la Abogacía), que aconsejan esta medida.
De hecho, el director ejecutivo de ABAQUA, Antoni Garcies, ha recordado que se trata de una instalación que sufre "roturas constantes" porque es "antigua y soporta una fuerte presión de embarcaciones a pesar de la vigilancia".
El informe jurídico señala que la declaración de emergencia es posible cuando hay una situación real que justifique, ante un peligro grave, una actuación inmediata de la Administración.
Respecto a la dirección de obra, que no la puede llevar a cabo TRAGSA ni ABAQUA, se redactan unas bases para que diversas empresas puedan presentarse sin que haya que retrasarse el inicio de los trabajos sobre el terreno.
El nuevo emisario tendrá una longitud de 2.026,22 metros, de los cuales 1.069,05 serán terrestres, y el resto, marítimos.
La infraestructura podrá soportar un caudal máximo de 4.000 m3/hora, el doble que el actual.








