La noche del 20 de enero de 2026, un tren de Rodalies de Catalunya de la línea R4 que circulaba entre Sant Sadurní d’Anoia y Gélida (Barcelona) descarriló tras chocar con un muro de contención que se había desplomado sobre las vías, en un tramo próximo a la autopista AP-7. El siniestro ha dejado una persona fallecida —el maquinista— y al menos 37 heridos, varios de ellos graves.
El accidente se produjo sobre las 21:00 horas, cuando el tren, con decenas de pasajeros a bordo, impactó contra el muro que había cedido presuntamente por el efecto del fuerte temporal y las intensas lluvias que afectaron a gran parte del litoral catalán en las últimas horas. La masa de tierra y escombros invadió la vía justo en el momento de paso del convoy, provocando el descarrilamiento del primer vagón, donde se concentraron la mayoría de los heridos.
El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) ha confirmado que entre los 37 heridos hay cinco personas en estado grave, seis con heridas menos graves y el resto leves. Todos los afectados fueron atendidos in situ y posteriormente trasladados a centros hospitalarios de la zona, entre ellos Bellvitge, Moisès Broggi, Vall d’Hebron y Vilafranca.
Un muerto y 37 heridos en Cataluña al impactar un tren de Rodalies contra un muro de carga que se había desprendido por las lluvias.
Poco antes, otro tren había descarrilado al chocar contra una roca en la vía https://t.co/M6ZpUVlUU0 pic.twitter.com/URlIjZKnzH— RTVE Noticias (@rtvenoticias) January 21, 2026
Los equipos de emergencia movilizaron un amplio despliegue en el lugar: más de 70 bomberos, dotaciones de los Mossos d’Esquadra, ambulancias y personal sanitario trabajaron en el rescate y atención de las víctimas, así como en la retirada del muro que bloqueaba las vías. Según fuentes oficiales, no queda ningún viajero atrapado en los vagones tras las labores de desescombro.
Por orden de Adif, operador de la infraestructura ferroviaria, toda la circulación de Rodalies en Cataluña ha sido suspendida temporalmente hasta que se garantice la seguridad de la red y se realicen inspecciones exhaustivas de la vía afectada. Técnicos y maquinistas realizan durante la madrugada “marchas blancas” de revisión para detectar posibles daños adicionales antes de autorizar el restablecimiento del servicio.
La investigación preliminar apunta al derrumbe del muro como causa directa del accidente, con las fuertes lluvias como factor determinante que habrían comprometido la estabilidad de la estructura de contención. La juez de guardia de Vilafranca del Penedès y efectivos de los Mossos d’Esquadra se han personado en el lugar para iniciar las actuaciones judiciales y recopilar las primeras evidencias del siniestro.
Este accidente en Gélida se produce dos días después de otro grave siniestro ferroviario en Adamuz (Córdoba), donde la colisión de trenes de alta velocidad dejó al menos 42 personas muertas y decenas de heridos, lo que ha generado un clima de alarma y debate sobre la seguridad del transporte ferroviario en España. (euronews)
Las autoridades han insistido en que todas las hipótesis permanecen abiertas mientras se completen las investigaciones técnicas y judiciales, y han pedido prudencia hasta contar con conclusiones definitivas sobre las causas reales del accidente.








