No entiendo las fuerzas políticas. Muchas de ellas viven acojonadas (con perdón) con el fenómeno Podemos. Y digo fenómeno porque no sé cómo calificar una fuerza política que dice no ser como las otras pero ya empieza a actuar igual.
A lo mejor Podemos tiene sentido en algún lugar, pero ¿en Mallorca? Es verdad que tengo cierta prevención con las ramificaciones de fenómenos estatales, ramificaciones uniformes que no atienden a las singularidades de cada lugar. Como decía, no entiendo que aporta Podemos al panorama político mallorquín. Sus propuestas, posturas y formas no son nuevas ni introducen ninguna novedad, cosa que sí hacen a nivel estatal. Lo que defiende Podemos es lo mismo que hace una treintena de años viene defendiendo, por ejemplo, el PSM: justicia social, lucha contra la corrupción, respeto al territorio, defensa de la lengua y cultura (en este último caso no conozco cuan fuerte es la posición de Podemos), etc. Cuando Podemos, o Pablo Iglesias, habla de castas o de partidos instalados, o de bipartidismo, no se refiere al PSM; se refiere a las oligarquías, al PP, al PSOE, a una parte de la clase empresarial que actúa sin ética.
Es por todo ello que no entiendo que, por ejemplo, algún dirigente del PSM propugne futuras alianzas con Podemos, o manifieste que está feliz porque va a ser una fuerza decisiva el 2015 (sic). ¿Una fuerza decisiva? ¡Pero si ahora no tienen representación institucional! ¿Estar feliz porque otro te puede comer terreno?
Según mi opinión, el PSM y las restantes fuerzas política deberían concentrarse en sus propuestas, en defender su historial, en transmitir sus posicionamientos, dejando de lado un fenómeno como Podemos que, si bien tiene tirón mediático, un líder preparado y elementos que generan atracción, es una coctelera de la cual todavía no sabemos que saldrá (si un mojito buenísimo o un San Francisco con gusto a Frenadol). Por ahora en Mallorca ya han aparecido dos bandos, Manacor y el resto.
Veremos si podemos y si el miedo no hace que todos acaben hablando de Podemos. Sería un triunfo de la nueva formación de Pablo Iglesias.




