"El vestuario está tocado, los jugadores son los primeros que quieren estar en otra situación", dijo en defensa de una plantilla que ya se reunió con el nuevo técnico, Martín Demichelis, al finalizar el encuentro.
Siviero señaló que se reunirá este domingo con su compatriota: "Intercambiamos unos pocos comentarios al acabar, pero aplazaremos nuestro encuentro a mañana en la ciudad deportiva".
TENSIÓN Y PITADA
El entrenador del Mallorca también habló sobre la tensión vivida en Son Moix: "Habiendo vivido muchísimas noches desde otro punto de vista, toca volver, darle más a la afición que pedirle, decirle que la necesitamos muchísimo, se han vivido ambientes muy buenos con participación directa de la afición, tenemos que volver".
"La imagen yo creo que no fue tan mala, es cierto que no fue mucho más para preocupar al rival, pero quisimos crecer a partir del orden y coger confianza para atacar. Estando como estamos tener que remontar contra un rival así, todo se hace muy cuesta arriba. No hemos sufrido lo que se podía hacer contra un rival de estas características", comentó.
Sobre la pitada y la falta de confianza del equipo, manifestó: "Seguro que influye, viéndote en la situación en la que estás, la confianza no está ni en un punto medio, encajas un gol y todo puede pesar, ser optimista y creer que todo se puede solucionar".
Siviero también reconoció que puede quedar en "su debe" no sacar a Pablo Torre: "No encontramos la manera de encajarlo por cómo estaba el partido, teníamos que ser profundos fuera, sumar gente en el área. Nos faltó la secuencia más repetida para que eso sucediera y como estaba el partido no tocaba atacar tanto por dentro, quizás es un debe no aprovechar sus cualidades por dentro"







