La Conselleria de Salut ha decidido aplazar a la semana que viene el traslado de las Unidades de Cuidados Intensivos de Son Dureta, tanto pediátrica como de adultos, al Hospital Son Espases, mientras que los enfermos serán derivados al nuevo centro el domingo, en una operación especial que se iniciará en torno a las siete de la mañana. Esta decisión, que intenta, por un lado, mantener el calendario previsto, acelerando la llegada de los pacientes hospitalizados, y, por otro, demorar al mínimo el traslado de las UCI, ha sido hecha pública esta misma mañana por el director general del Ib-Salut, Josep Pomar, en el transcurso de la reunión de la comisión bilateral de seguimiento, en la que están presentes tanto los sindicatos como la Administración sanitaria, en la que, además, ha confirmado que, de momento, toda el área materno-infantil se queda en Son Dureta. En cuanto, a las UCI, en estos momentos todavía no se tiene una fecha decidida, según ha asegurado Pomar en la reunión, dado que el traslado depende de los resultados de las analíticas que se están practicando para comprobar de forma fehaciente la ausencia de Aspergillus, que ha dado al traste con el calendario previsto. No obstante, todo indica que el cambio podría realizarse a partir del lunes o el martes de la semana que viene, ya que, una vez detectado el hongo se activó el protocolo de limpieza y desinfección para proceder a su eliminación. Pese a todo, esta demora implica un problema añadido, puesto que, como ya ha informado este digital, los quirófanos de Son Dureta, salvo tres de Urgencias, se encuentran desmantelados y contaminados, por lo que es imposible llevar a cabo intervenciones quirúrgicas en esta área hospistalaria. OPERACIONES DE GRAN COMPLEJIDAD En consecuencia, y pese a que el Aspergillus únicamente se ha detectado en uno de los quirófanos de Son Espases, de forma que el resto puede funcionar con normalidad, la ausencia de las UCI hace inviable la práctica de operaciones de gran complejidad, que deberán ser derivadas a otros centros hospitalarios, básicamente a Son Llàtzer, incluidas las diferentes clínicas privadas. En este sentido, el presidente del Sindicato Médico de Baleares, Isidro Torres, ha señalado que las intervenciones vitales “tendrán que hacerse en los quirófanos de Urgencias de Son Dureta” y el resto ser desviadas”. Por otra parte, también hay que tener en cuenta “los daños colaterales” de este aplazamiento, que no son otros que la desprogramación de un buen número de operaciones previstas para la próxima semana en Son Espases, lo que, sin ninguna duda, incrementará las listas de espera, salvo que se adopte alguna solución de urgencia en este ámbito. De todas formas, los máximos responsables del traslado, el director general del Ib-Salut, Josep Pomar, y el director gerente de Son Dureta, Luis Carretero, todavía no se han pronunciado oficialmente al respecto y se remiten a una comparecencia pública ante los medios de comunicación en las próximas horas, con el fin de informar de las medidas adoptadas, que, en teoría, no deberían diferir de las comunicadas a los sindicatos esta misma mañana. Mientras tanto, la portavoz del Govern, Joana Barceló, ha asegurado que el foco de Aspergillus está “erradicado”, por lo que el tema está “resuelto”. No obstante, y a pesar de ello, según Barceló, el comité del traslado ha optado porque sea el domingo el día en el que se lleve a los pacientes.




