Son Llàtzer participa, junto a los hospitales Ramón y Cajal, La Paz y el 12 de Octubre de Madrid y el Universitario de Canarias, en el estudio AVAPERL, que ha probado la combinación de de fármacos dirigidos a frenar el cáncer de pulmón avanzado, manteniendo al paciente durante más tiempo y con la enfermedad controlada. Y es que, tal y como señalan sus autores, la incorporación de fármacos dirigidos y nuevas quimioterapias menos tóxicas para el cáncer de pulmón avanzado “requiere investigar distintas combinaciones hasta dar con aquella que mantenga al paciente más tiempo con la enfermedad controlada y que lo haga además de forma segura para poder ser utilizada durante el mayor tiempo posible”. Con ese objetivo se puso en marcha el estudio internacional AVAPERL, que “ha probado el uso combinado del antiangiogénico Bevacizumab con la quimioterapia más reciente (pemetrexed) como terapia de mantenimiento, es decir aplicada de forma ininterrumpida hasta que la enfermedad progrese, en pacientes con carcinoma pulmonar no escamoso avanzado”, una línea de investigación que ha sido calificada como “prometedora”. El ensayo clínico se puso en marcha el año pasado e incluyó a 373 pacientes. Se trata de aplicar una terapia formada por Bevacizumab, pemetrexed y cisplatino para luego comprobar si la terapia de mantenimiento de Bevacizumab más pemetrexed aporta un beneficio superior que el uso en solitario del antiangiogénico. Los primeros datos recién presentados en el Congreso de la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO) han mostrado que es una estrategia segura. Uno de los miembros del comité de seguridad del estudio, el doctor José Manuel Trigo Pérez, del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, afirma que los datos de seguridad son positivos y, por tanto, “representan, a la espera de más resultados, un nuevo motivo de esperanza para muchos pacientes, porque desafortunadamente esta enfermedad se diagnostica la mayoría de las veces en una fase avanzada de su evolución”. De hecho, tal y como se ha señalado, Bevacizumab, ya había demostrado en el ensayo clínico E4599 que al combinarse con quimioterapia permite por primera vez una supervivencia global por encima de los 14 meses en el subgrupo más frecuente de la enfermedad. La administración conjunta de Bevacizumab, cisplatino y pemetrexed seguido del primero en mantenimiento es uno de los tratamientos de primera línea frecuente para el cáncer de pulmón no microcítico no escamoso. Según el doctor Trigo, “con esta opción se consigue aumentar la supervivencia libre de progresión. Sin embargo, hace un par de años una investigación sugirió que la quimioterapia pemetrexed también podía utilizarse en mantenimiento para aportar más tiempo de vida con la enfermedad controlada. Eso nos hizo plantearnos la viabilidad de combinar estos dos medicamentos y de ese modo intentar conseguir una mayor supervivencia con una buena calidad de vida, que es siempre el objetivo prioritario en los pacientes con la enfermedad avanzada”. Con los datos presentados en Chicago se supera uno de los principales temores derivados de utilizar dos fármacos en mantenimiento: la posibilidad de que la combinación no pudiera llegar a aplicarse por no contar con un buen perfil de seguridad. “No se han apreciado efectos secundarios que no se conocieran previamente en el uso de ambos medicamentos”, apunta el doctor Trigo. Los próximos resultados de este trabajo permitirán determinar la eficacia de esta estrategia. La terapia de mantenimiento representa una de las líneas de investigación que está despertando más expectativas entre los oncólogos y los datos de este trabajo vienen a confirmar el potencial de utilizar el antiangiogénico Bevacizumab para una enfermedad de incidencia tan frecuente como el cáncer de pulmón, con 20.000 nuevos casos cada año en España. Avastin, nombre con el que Roche comercializa este fármaco, está aprobado en España como tratamiento del cáncer de pulmón no microcitíco desde el año 2009, estando también indicado en el cáncer de pulmón colorrectal metastático, cáncer de mama mestastásico y cáncer renal metastásico. Ahora, y de acuerdo con los ensayos clínicos realizados, Bevacizumab más quimioterapia permite por primera vez una supervivencia global por encima de los 14 meses en el subgrupo más frecuente de la enfermedad. Los beneficios de este antiangiogénico no sólo se ha observado en los ensayos clínicos sino también en la práctica clínica habitual.




