La familia de Noah, un menor de 14 años con parálisis cerebral, ha denunciado a Air Europa por impedirles embarcar el pasado 15 de julio en el aeropuerto de Barcelona, pocas horas después de que el Hospital Sant Joan de Déu le diera el alta tras una intervención quirúrgica programada. Según sostiene el padre del menor, Ismael, la compañía rechazó reiteradamente la documentación médica aportada, lo que obligó finalmente a la familia a comprar nuevos billetes con otra aerolínea para poder regresar a Palma.
Noah había sido intervenido el día anterior en el Hospital Sant Joan de Déu, donde le practicaron una tenotomía y la infiltración de toxina botulínica como parte del tratamiento de la espasticidad derivada de su parálisis cerebral. El informe de alta, firmado por la traumatóloga Laura Corominas, especifica expresamente que el menor era "fit to fly" (apto para volar) y únicamente precisaba un asiento adicional para poder mantener las piernas estiradas durante el vuelo.
La familia explica que, como ocurre desde hace años, el desplazamiento a Barcelona había sido gestionado por el Ib-Salut, que tramita periódicamente estos viajes para que Noah pueda recibir tratamiento con el equipo médico que le atiende desde la infancia.
"Cada nueve meses vamos a Barcelona y nunca, jamás, nos habían pedido ningún informe de este tipo", asegura Ismael.
"Nos dijeron que no podíamos embarcar"
Según relata el padre, el incidente comenzó cuando acudieron al mostrador de facturación de Air Europa para adquirir el asiento extra recomendado por el hospital.
"La empleada nos preguntó si el niño podía viajar así. Le enseñamos el informe médico donde solo ponía que necesitaba un asiento adicional. Aun así, se fue a hablar con su superior y volvió diciendo que no podíamos embarcar", explica.
A partir de ese momento, la familia inició una carrera contrarreloj para cumplir todas las exigencias que, según afirma, iba planteando la compañía.
Primero contactaron con la doctora responsable, que les remitió un nuevo informe médico certificando que Noah estaba "apto para volar". Posteriormente, Air Europa exigió un formulario médico interno que también fue cumplimentado por la facultativa, fuera incluso de su horario laboral.
"La doctora ya había terminado su jornada y aun así nos ayudó en todo. Rellenó el formulario y lo volvió a enviar inmediatamente", destaca Ismael.
Sin embargo, sostiene que tampoco ese documento fue suficiente.
"Hicieron caso omiso tanto al informe médico como al formulario firmado por la doctora. Nos decían continuamente que había que esperar una autorización que nunca llegó", denuncia.
Horas de espera con un menor recién operado
La familia perdió el vuelo inicialmente previsto y permaneció durante varias horas en el aeropuerto esperando una respuesta que nunca se produjo.
Durante ese tiempo, Noah, recién intervenido, permaneció en silla de ruedas y sin la alimentación que habitualmente recibe mediante botón gástrico.
"Nos dejaron tirados en el aeropuerto con un niño de 14 años con parálisis cerebral, sin comida, dolorido y cansado", lamenta el padre.
Ismael sostiene que incluso el propio Hospital Sant Joan de Déu manifestó su sorpresa ante la negativa de la aerolínea.
"Llamamos al hospital y no entendían absolutamente nada. Nos decían que con la documentación médica era suficiente para viajar", afirma.
La familia también contactó con la agencia que había gestionado los desplazamientos sanitarios y con otros padres de menores con patologías similares.
"Llamamos a varias familias que viajan habitualmente al mismo hospital y todas nos dijeron exactamente lo mismo: nunca les habían pedido ese formulario ni les habían impedido embarcar", asegura.
Vueling autorizó el embarque en minutos
Ante la imposibilidad de obtener respuesta por parte de Air Europa, la familia decidió buscar una alternativa para regresar ese mismo día a Mallorca.
Acudieron a un mostrador de Vueling, donde, según explican, la situación se resolvió de forma inmediata.
"Fuimos a Vueling, enseñamos exactamente el mismo informe médico y en dos minutos nos dijeron que no había ningún problema para viajar", relata Ismael.
La familia adquirió de su bolsillo tres nuevos billetes y pudo regresar finalmente a Palma esa misma tarde.
Reclaman responsabilidades
Ismael ha presentado una reclamación formal contra Air Europa, acompañada de toda la documentación médica, los formularios cumplimentados, los billetes y las tarjetas de embarque. También prevé dirigirse al Ib-Salut para solicitar que revise la gestión de estos desplazamientos sanitarios.
"Lo que queremos es que esto no vuelva a pasar nunca más a ninguna familia. No reclamamos solo el dinero de los billetes; reclamamos por el daño personal y moral que sufrimos", afirma.
El padre también tiene palabras de agradecimiento para el personal sanitario del Hospital Sant Joan de Déu.
"Quiero destacar el trato del hospital y de la doctora Laura Corominas, que incluso fuera de su horario laboral hizo todo lo posible para ayudarnos. No entendían lo que estaba ocurriendo", subraya.
En la documentación aportada por la familia figura asimismo la intención de reclamar el coste de los nuevos billetes adquiridos con Vueling, así como los perjuicios ocasionados por una situación que Ismael resume con contundencia:








