Imagen de Andrés Aberasturi

Andrés Aberasturi

Queremos saber

A punto de comenzar el curso político, el ciudadano, esa cosa en quien reside toda la justificación moral de la democracia, sigue esperando explicaciones de unos y de otros porque el país se ha convertido en una inmensa tertulia televisiva en la que prevalece el titular sobre la reflexión, la

Una de hormigón y una de cal

Hace unos días, en el BBC, se entrevistaba a un gurú de la City londinense que se mostraba abiertamente en contra de la política de su gobierno eternamente enfrentado con Bruselas y llegaba a afirmar que Gran Bretaña había jugado sucio con Europa haciendo siempre lo que le daba la

De la curiosa carrera (política) de Pedro Sánchez

Hay que dar tiempo al tiempo y no es fácil que el nuevo líder del PSOE, Pedro Sánchez, responda con rotundidad sobre tantos asuntos pendientes como tiene ahora el partido de Ferraz o sobre teorías de por dónde va a ir su política. Hasta ahí resulta comprensible. Pero escuchándole la

Lengua y libertad

Confieso en que yo al menos -tal vez porque no soy parte- ya estoy absolutamente perdido en el tema de la llamada inmersión lingüística; ya ni sé lo que ahora está en vigor, lo que estuvo y se corrigió, lo que se corrigió y nunca estuvo, los decretos, las sentencias,

Los discursos después del discurso

Dice el lehendakari vasco Iñigo Urkullu -con un cierto gesto de comprensible decepción- que nada ha cambiado entre lo que había antes y después de la proclamación de Felipe VI. Tiene razón. Como tienen razón otros muchos colectivos que -al parecer- esperaban que tras la abdicación de Juan Carlos I,su

Todo es raro, raro, raro

Vamos por partes porque cuanta más naturalidad se quiere da las cosas que no parecen del todo naturales, más se complica el asunto. Y nada de lo sucedido en estas últimas semanas era demasiado previsible: ni el resultado de las elecciones europeas, ni el cada vez más espectacular desparrame del

Unos mantras peligrosos

Si yo fuera Felipe de Borbón, a un paso de ser el nuevo Rey de España, pediría la convocatoria de ese referéndum que tanto preocupa a una izquierda y al 0,2% de los españoles para decidir entre monarquía y republica; ganaría, creo, la monarquía y punto final a esa asignatura

¿El gran debate?

Cuando se vive alejado de los cenáculos políticos y ya ni se pierde uno en la Salón de los Pasos Perdidos, es posible que se tengan menos «primicias» pero, a cambio, se aumenta la reflexión y se palpa mejor lo que la gente de la calle, que es el pueblo,