Avícola Son Perot ha salido al paso de la moción aprobada este lunes por el Ayuntamiento de Manacor en contra de las macrogranjas y las explotaciones ganaderas intensivas para defender la legalidad del proyecto que impulsa en la finca de Son Brau y reivindicar el papel del sector avícola en la economía y el abastecimiento alimentario de Mallorca.
En un comunicado difundido este martes, la empresa recuerda que el proyecto de la nueva explotación continúa en fase de tramitación administrativa y que su autorización dependerá "exclusivamente" del cumplimiento de los requisitos legales y de los informes favorables de los organismos competentes en materia urbanística, ambiental, sanitaria y de bienestar animal.
La compañía sostiene que cualquier decisión sobre la iniciativa debe fundamentarse en criterios técnicos y jurídicos, y no en planteamientos políticos, al tratarse de un procedimiento reglado sometido a la legislación vigente.
Asimismo, rechaza la imagen de macrogranja asociada al proyecto y subraya que la explotación proyectada responde a los nuevos modelos productivos impulsados por la normativa europea, al estar concebida para gallinas criadas en el suelo y camperas, sin sistemas de jaulas y con un enfoque orientado a mejorar el bienestar animal.
Controles ambientales y cumplimiento normativo
Avícola Son Perot defiende que sus explotaciones funcionan bajo un sistema permanente de controles, inspecciones y auditorías que garantizan el cumplimiento de la normativa europea, estatal y autonómica.
Según expone, las explotaciones avícolas actuales constituyen una actividad altamente regulada en la que la protección medioambiental ocupa un lugar central. En este sentido, afirma que los proyectos respetan las distancias mínimas respecto a los núcleos habitados, incorporan medidas para optimizar el consumo de agua y disponen de sistemas autorizados para la gestión y valorización de los residuos orgánicos.
La empresa añade que también se implantan medidas específicas destinadas a reducir emisiones, minimizar olores y evitar afecciones al suelo, al agua y a la atmósfera, con el objetivo de favorecer la convivencia con el entorno.
Reivindicación de la seguridad jurídica
La compañía considera igualmente imprescindible que las empresas que invierten en Mallorca puedan desarrollar sus proyectos en un marco de seguridad jurídica "estable, previsible y basado en la aplicación objetiva de la normativa".
A su juicio, esta certidumbre resulta esencial para planificar inversiones a largo plazo, modernizar las explotaciones agrarias, mantener el empleo y garantizar la continuidad de empresas vinculadas históricamente al sector primario balear.
En esta línea, señala que su estrategia de innovación responde a la evolución del modelo productivo europeo y a la adaptación progresiva de las explotaciones a estándares cada vez más exigentes en materia de bienestar animal.
Aumento del consumo de huevos
Avícola Son Perot sostiene además que la evolución del sector no puede explicarse únicamente por el crecimiento del turismo. La empresa argumenta que el consumo de huevos mantiene una tendencia ascendente en numerosos países debido a cambios en los hábitos alimentarios y a la creciente valoración nutricional de este alimento.
Como ejemplo, recuerda que en España el consumo de huevos aumentó un 2,8 % durante 2025 respecto al año anterior.
Impacto económico y defensa del producto local
La empresa también pone el foco en la repercusión económica de la actividad avícola, al destacar que sus explotaciones generan empleo directo e indirecto y sostienen la actividad de transportistas, proveedores, veterinarios, distribuidores y numerosas empresas auxiliares.
En el comunicado advierte de que cualquier decisión que comprometa la continuidad de estas explotaciones tendría consecuencias sobre el empleo, el tejido empresarial y la economía mallorquina.
Asimismo, reivindica el carácter local de su producción, al afirmar que los huevos que comercializa son un producto de kilómetro cero que reduce las emisiones asociadas al transporte y contribuye a reforzar la soberanía alimentaria de Baleares.
En este sentido, sostiene que una disminución de la producción insular obligaría a incrementar las importaciones desde otros territorios, aumentando tanto la huella de carbono como la dependencia exterior.
Compatibilizar protección del territorio y producción agraria
Como conclusión, Avícola Son Perot defiende que la protección del territorio y el desarrollo de una ganadería moderna "no son objetivos incompatibles". La empresa considera que únicamente una actividad profesional sometida a estrictos controles públicos y capaz de invertir en tecnología, bioseguridad, eficiencia ambiental y bienestar animal puede garantizar el mantenimiento de la producción local de alimentos y la continuidad del sector primario balear.
El comunicado llega un día después de que el pleno del Ayuntamiento de Manacor aprobara una moción contraria a las macrogranjas, en un contexto de creciente contestación social al proyecto de Son Brau, promovido por Avícola Son Perot y actualmente en tramitación administrativa. La iniciativa ha motivado la creación de una plataforma ciudadana contraria a la explotación y diversas movilizaciones vecinales en las últimas semanas.








