La tensión por la huelga médica sube de tono y ya se traslada abiertamente al terreno político. La consellera de Salud, Manuela García, ha acusado este jueves a la ministra de Sanidad, Mónica García, de “faltar el respeto” a los sindicatos médicos y de no tener una estrategia real de negociación para evitar los paros convocados entre el 27 y el 30 de abril. "Si no puede resolverlo, que dé un paso al lado" ha sentenciado.
Las declaraciones las ha realizado tras el pleno extraordinario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, donde, según la consellera, ha quedado “patente” la “incapacidad” del Ministerio para encauzar el conflicto.
“El problema no es sentarse a negociar, es hacerlo con propuestas”, ha resumido Manuela García, que ha reprochado a la ministra acudir a las reuniones “con las manos vacías”, sin memoria económica, sin cambios legales y sin avances concretos. “Así se puede reunir toda la vida con el comité de huelga, pero no llegar a ningún acuerdo”, ha advertido.
CRÍTICAS AL TONO Y AL MÉTODO
La consellera ha acusado a la ministra de “desacreditar” a los sindicatos médicos, lo que, a su juicio, complica aún más cualquier salida negociada. “La sensación es que esto no va a ir bien”, ha señalado, dejando entrever un escenario de conflicto enquistado.
También ha cuestionado la forma en la que se está gestionando el proceso, criticando la imposición “unilateral” de un mediador y asegurando que no responde a un consenso entre comunidades autónomas, como había defendido el Ministerio.
UN CONFLICTO CON IMPACTO DIRECTO
Según la consellera, la huelga está provocando la cancelación de millones de consultas y cirugías en todo el país, una situación que preocupa —ha asegurado— a todas las comunidades.







