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Botellones convertidos en focos de riesgo

lunes 06 de julio de 2020, 00:00h

Este fin de semana la policía ha levantado en Palma un total de 235 actas por botellón en dos jornadas. Los agentes -tanto de la Policía Local como de la Policía Nacional- desplegaron un dispositivo especial dirigido a evitar aglomeraciones en lugares donde es habitual la práctica del botellón, desde polígonos industriales a plazas y parques de la capital.

El objetivo de los agentes ha sido el de velar por el cumplimiento de las medidas de sanitarias establecidas por la crisis del coronavirus. El resultado se resume en un total de 408 personas identificadas, un detenido -que estaba en busca y captura-, 63 actas por incumplimiento de las medidas sanitarias que obligan a portar mascarilla y cumplir con la distancia de seguridad; 22 actas por tenencia y consumo de sustancias estupefacientes; 1 acta por intervención de arma; 7 actas por desobediencia; 1 por ensuciar la vía pública; 235 actas por la práctica del botellón y 5 infracciones de tráfico.

Esta acción policial se ajusta a la necesidad de cumplir las normas que protegen al conjunto de la ciudadanía. No se trata tanto de criminalizar a los jóvenes -cuya mayoría se ajusta a las recomendaciones y normativa de la actual situación- como de censurar actitudes que demuestran una gran insolidaridad y una notable falta de sentido ciudadano.

El largo confinamiento o la falta de alternativas de ocio nocturno -reducido o directamente clausurado por orden gubernamental- no deben ser excusa para muchos jóvenes que optan por acudir a espacios públicos para consumir alcohol en grupos donde no se respetan las indicaciones señaladas por las autoridaes sanitarias. El momento es especialmente delicado y los ciudadanos de menor edad, con estas prácticas de riesgo, se convierten en vectores de una enfermedad que sigue sin remedio médico y de la que cada día aumenta el número de rebrotes.

Por eso, cuando la pedagogía falla o se imponen actitudes egoístas que perjudican grandemente al resto de la sociedad, la actuación de la Policía se revela como una alternativa necesaria y plausible. Con fuertes sanciones si procede.


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