Palma. Zona de la costa situada a continuación del hospital Sant Joan de Déu. Algo solitario y desolado debe su nombre (la carnaza) al hecho de que a finales del siglo XIX era costumbre utilizar lugares alejados como éste para desollar los cuerpos de los animales muertos y aprovechar la piel, mientras que con los huesos se fabricaba jabón. El entorno de esta zona resulta curioso y revela las contradicciones del crecimiento turístico, ya que se contempla la superposición de distintos paisajes, acumulados a lo largo de los años pero sin llegar a integrarse entre sí. Aparecen las concentraciones urbanas, segundas residencias e instalaciones turísticas junto a grandes extensiones baldías, ruinas de edificios, caminos con aspecto marginal a pocos metros de playas muy concurridas y junto a antiguas posessions tradicionales, que siguen todavía como hace un siglo.





