La manifestación, la segunda que ha tenido lugar en la capital balear este 8M, ha arrancado a las 18.00 en la plaza Espanya bajo el lema 'Lo volveremos a hacer, más feministas que nunca'.
Al ritmo de las batucadas han recorrido las calles de Palma en dirección a la plaza de Cort, donde leerán un manifiesto. Entre las pancartas destacan mensajes como 'Mi miedo se volvió fuerza', 'El feminismo será interseccional o no será' o 'No reconozco autoridad más allá de mi cuerpo'.
También se han colado proclamas en contra de la guerra en Oriente Medio con carteles en los que, por ejemplo, se podía leer 'Las bombas no liberan'. Algunas manifestantes, asimismo, han lucido banderas como la de Palestina, la estelada, la trans o de partidos políticos como Podemos o Sumar.
Se han coreado consigas como "sin la mujer no hay revolución", "me cuidan mis amigas, no la Policía", "no son muertas, son asesinadas" o "patriarcado y capital, alianza criminal".
La portavoz de la Coordinadora Transfeminista, Marta Serrano, ha llamado a tomar las calles para oponerse al "contexto de retrocesos sociales y de auge de discursos reaccionarios que ponen en cuestión las conquistas del movimiento feminista".
"Tienen cada vez más fuerza e intentan hacer retroceder los derechos de las mujeres, de los migrantes u otros como el de la vivienda", ha advertido en declaraciones a los medios de comunicación.
La "reacción encabezada por la extrema derecha", han advertido desde el colectivo, se ha traducido en un incremento e los discursos de odio, la criminalización de colectivos vulnerables y una ofensiva contra los derechos de las mujeres, los migrantes y el colectivo LGTBIQ+.
Así, entre las principales reivindicaciones de la manifestación han destacado la regularización de migrantes, la derogación de la ley de extranjería, la garantía efectiva del derecho al aborto o la defensa de servicios públicos universales y de calidad.
"Venimos a demostrar que seguiremos haciendo frente al estado capitalista. Queremos un feminismo de clase, transinclusivo y anticapitalista", ha subrayado Serrano.
"¡NO A LA GUERRA!"
Las manifestantes, al finalizar el recorrido, se han congregado en la plaza de Cort, frente al Ayuntamiento de Palma, y varias mujeres se han turnado para leer el manifiesto de este año.
"Este año hemos salido a la calle en un contexto político marcado por la extrema derecha y sus discursos de odio, y las feministas no nos podemos permitir retroceder", ha arrancado una de ellas desde un escenario habilitado para la ocasión.
Los "discursos reaccionarios" que predominan hoy en día, ha advertido, van de la mano "del imperialismo desatado" que causa las guerras, como la de Oriente Medio, que "siempre acaban pagando las mujeres, las niñas y las clases populares".
Es por ello que han tenido un recuerdo especial para las niñas de la escuela primaria de Minab que fueron "asesinadas durante la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, las primeras víctimas de un conflicto que siempre se ensaña con los más vulnerables".
"¡No a la guerra!", ha clamado la representante de la Coordinadora Transfeminista, a lo que el resto de manifestantes han respondido al grito de "asesinos, asesinos, asesinos".
Siguiendo con el contexto internacional, las manifestantes ha condenado el "genocidio" del pueblo palestino, las "agresiones" contra Venezuela o el "bloqueo criminal" contra Cuba. En el ámbito nacional, han culpado al Gobierno español de "abandonar y entregar" el Sáhara Occidental "para que las empresas continúen explotando sus recursos".
Otro capítulo ha sido el de los "retrocesos" de los derechos sociales y --de nuevo-- de los "discursos reaccionarios" que pretenden hacer crear que el feminismo "ha ido demasiado lejos".
"El feminismo en nuestra principal herramienta para mejorar el mundo y para conseguir justicia social para todas. Este es el miedo de la derecha y la extrema derecha: nuestra capacidad revolucionaria. Tienen miedo de que las niñas y las jóvenes tengan conciencia feminista y digan que ya hay suficiente", ha esgrimido otra de las manifestantes.
La extrema derecha, ha advertido, pretende "reforzar una división social que sitúa a las mujeres en una posición de subordinación, retornando a los roles de género tradicionales".
"Nos quieren de vuela en casa, recluidas en el ámbito privado, sumisas, cuidadoras gratuitas. Nos quieren imponer la división sexual del trabajo y vendernos como una elección libre la dependencia económica y el retorno a los roles tradicionales, pero no es libertad si es imposición estructural", ha apuntado.
En esa línea, han llamado a articular un movimiento feminista que "no se desvincule de la lucha anticapitalista" y a defender los servicios públicos ante la tendencia de "la privatización, la especulación y los recortes".
Una tercera manifestante ha sumado a las reivindicaciones de la Coordinadora Transfeminista la lucha por una vivienda digna y universal. "Bajar los alquileres, subir los salarios, crear un gran parque público de vivienda y expropiar los pisos en manos de los grandes tenedores", ha propuesto.
Ha aprovechado para criticar el previsible desalojo de las más de 200 personas que habitan la antigua prisión de Palma, algo que ha enmarcado en "las políticas especuladoras y racistas del PP y Vox", y la "apropiación" por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de una medida como la regularización extraordinaria de migrantes.
"Pese a su discurso progresista, la realidad es bien distinta: su Gobierno continúa construyendo nuevos centros de internamiento de extranjeros (CIE), mantiene la ley de extranjería y permite que las persecuciones policiales contra las migrantes sean habituales en nuestros barrios", ha recriminado.
También ha denunciado públicamente el aumento de la violencia machista, sexual y vicaria, así como de los discursos misóginos que están adoptando "especialmente los hombres jóvenes, alimentados por una maquinara reaccionaria que utiliza las redes sociales para radicalizar y sembrar odio".
"Este 8M no nos resignamos, sino que volvemos a salir a la calle porque no aceptamos retrocesos. Volvemos porque los derechos que hemos conquistado con años de lucha no son concesiones temporales ni monedas de cambio", ha sentenciado.
A la manifestación han acudido representantes políticos como la coordinadora de Unidas Podemos en Baleares, Lucía Muñoz, o el ex secretario autonómico de Memoria Democrática Jesús Jurado, miembro del mismo partido.
También miembros de MÉS per Mallorca como el diputado en el Congreso Vicenç Vidal, la diputada en el Parlament Marta Carrió y la regidora en el Ayuntamiento de Palma Neus Truyol.








