¿Cómo y cuándo empezó su pasión por la música?
Los primeros recuerdos que tengo son de muy temprana edad. Con cuatro o cinco años, íbamos a misa con el colegio. Me impresionaba e impactaba mucho el sonido del órgano. También en casa, escuchaba con mucha atención los elepés y los singles, normalmente de música ligera.
Así comenzó todo...
Es un recuerdo muy sensorial y recuerdo cómo esperaba los cambios de frase, la forma de las canciones, en una mezcla de emoción y análisis.
¿Mantiene la misma vocación y la misma ilusión que cuando era joven?
Absolutamente. Preparo cada uno de mis ensayos y conciertos como si fuera el primero. He tenido la suerte de no perder la ilusión y el entusiasmo por lo que hago. He trabajado en condiciones y niveles muy diferentes, pero siempre con ganas. Disfruto del trabajo, a veces tanto como del resultado. También es un tema de actitud. No puedo imaginar ser músico sin ganas.
¿Le gusta más dirigir una orquesta o dirigir una coral?
Siendo lo mismo, son maneras diferentes. El trabajo coral, sobre todo en el mundo amateur, es más tranquilo y con tiempo. Hay mucha implicación. El resultado suele ser más básico y tarda más en llegar y lo hace siempre con emoción y gran satisfacción. Es imprescindible la pedagogía y el conocimiento de la voz.
¿Y cómo es entonces el trabajo con una orquesta?
El trabajo con una orquesta es mucho más técnico. Esto no significa que no haya entusiasmo, emoción y contacto humano, pero todo es mucho más rápido. Para mí, es mucho más complejo. Me encantan ambos. Realmente con las óperas los compaginas a los dos y este es uno de los motivos de mi pasión por la ópera.
"He tenido la suerte de no perder la ilusión y el entusiasmo por lo que hago"
¿En qué escenarios internacionales ha trabajado?
Mi trayectoria tiene épocas de mucho trabajo a nivel local y otras de labor más internacional. He dirigido producciones en diversos teatros de Suiza, Alemania, Italia, Eslovenia, Eslovaquia o España.
¿Y fuera de Europa?
Fuera de Europa, dirigí bastantes veces en China, en concreto en Pekín, Macao, Shen-Shen y Hong-Kong. Tengo también un maravilloso recuerdo de Ciudad del Cabo en Sudáfrica, o de Nueva York y de Orlando en Estados Unidos. En alguno de estos teatros, trabajé en varias producciones. Mi trabajo como director de ópera internacional me ha permitido trabajar con compañías de base cultural muy diferente.
¿Cuántos coros dirige en estos momentos?
En la actualidad, me encuentro más enfocado en proyectos locales. Así, ahora estoy dirigiendo el Cor de Son Dameto, la Coral del Real Club Náutico de Palma, la Coral CantArte, el Coro Rosa 3 de la Asociación Balear de Párkinson, Mon Cor y soy también el director del Cor del Teatre Principal de Palma.
¿De dónde nació su amor por las corales?
Inicialmente, yo estudiaba piano, porque siempre me ha interesado un concepto y entendimiento global de la música. Con 17 años, asistí casualmente a un ensayo en Sant Josep Obrer. Fue un encuentro definitivo. Cambió mi forma de plantear mi actividad musical y nació mi interés por la voz y por la dirección.
¿Mallorca tiene una tradición arraigada de corales o se trata de algo más o menos reciente?
Mallorca ha tenido siempre una gran actividad coral. Recuerdo perfectamente unos encuentros de trobades de Primavera y de Navidad con un número enorme de participantes. Había corales de prácticamente todos los pueblos.
"Mi trabajo como director de ópera internacional me ha permitido trabajar con compañías de base cultural muy diferente"
¿Sigue siendo hoy aún así?
Hoy, aunque haya cambiado un poco la manera de participar en un coro, hay grupos con un nivel y una actividad enorme muy importantes, que eran impensables hace un tiempo. También los conservatorios y escuelas de música han permitido una mayor preparación.
¿Se reconoce fuera de Mallorca ese gran trabajo?
Sí. Puedo añadir que haciendo cursos y seminarios por la Península, pude ver que había un gran respeto por la actividad de las corales mallorquinas y por la Federació de Corals de Mallorca.
Cuando usted hace una prueba previa a una persona que quiere formar parte de una coral, ¿sabe ya de inmediato si vale para cantar?
El planteamiento no es este. Todo el mundo vale para cantar, de la misma forma que todo el mundo puede hablar, leer o hacer operaciones básicas de matemáticas. La cuestión no es la capacidad espontánea, sino el trabajo y el crecimiento.
¿Cuáles son entonces los pilares necesarios?
Los pilares son el talento y las cualidades, la preparación y el estudio, y finalmente la dedicación y la actitud. Naturalmente, hay coros y cantantes de muchos niveles diferentes, pero el canto coral permite el disfrute a cualquier nivel. Todos podemos cantar en un coro.
¿Se puede ser un buen cantante o un buen músico sin saber solfeo o sin haber estudiado en el conservatorio?
Sí. Depende del talento innato de la persona. Para algunos estilos, no es necesario un gran nivel técnico y la personalidad es más decisiva.
"Mi dedicación también a las 'titelles' es un sueño de infancia y se concretó buscando diversificar la actividad profesional"
Aun así, ¿considera recomendable el estudio?
El estudio en el conservatorio o en privado, es el multiplicando de las cualidades del músico. No es posible que haya determinados tipos de músico sin una enorme formación. Por tanto, no quiero quitar importancia al trabajo y al estudio. Especialmente hoy en día, con técnicas y pedagogía, es preferible siempre tener mucha formación.
¿Cómo surgió su dedicación también a las titelles?
Este es un sueño de infancia y se concretó buscando diversificar la actividad profesional. Juntamente con Bron Ekermans, formamos la compañía 'Els músics viatgers, Teatre d'ombres', con la que hemos realizado cuatro espectáculos con unos cientos de representaciones.
¿Qué destacaría de 'Els músics viatgers'?
Este proyecto nos permite la realización del espectáculo en todos sus aspectos: música, historia, personajes, luces o decorados. Es como una ópera, pero todo reducido.
Y además es asimismo conferenciante...
Me encanta comunicar y compartir experiencias y conocimientos. También de forma casual, siendo director artístico del Teatre Principal, empecé a hacer programas de radio y conferencias. Las planteo siempre desde el punto de vista profesional. Puedo hablar de lo que he hecho y vivido, y los oyentes lo aprecian mucho. Es divertido.





