Este grupo de Segunda B sigue sin sorprender. Ya habíamos advertido de las fragilidad defensiva del Elche, otrora candidato a competir con el Mallorca, que mostró sus vergüenzas, que no son pocas, sobre el césped de Son Moix, El marcador favorable a los locales pudo decantarse mucho antes de haber apretado lo más mínimo o de haber colocado de inicio a Lago Jr en la banda izquierda, donde parece sentirse más cómodo, con un Salva Sevilla más decidido a abandonar su zona de confort. La lata, eso es cierto, se abrió con un penalti indiscutible acompañado de una expulsión mucho más rigurosa que acabó por desarmar a un visitante ya de por si limitado por las ausencias obligadas de Golobart y Sory Kaba, unidas a las menos justificables de Lolo Pla y Benja. ¡Allá ellos!.
Tampoco es cuestión de invitar a una fiesta prematura por asegurarse ese título oficioso de campeón de invierno, un invento sacado de no se sabe dónde que no es homologable ni corona a su poseedor. Para entretenerse en una temporada abúlica como la de esta categoría por bien que lo hagan los de Vicente Moreno, todo vale. Hasta el despido de un locutor de megafonía. Sin embargo lo importante es llegar a mayo en idéntica posición. Luego, la reválida.
Por su parte al Atlético Baleares le sirve de muy poco avanzar puntito a puntito, que viene a ser lo mismo que no dar un paso. Su actuación en Ontinyent resultó tan poco convincente como el propio resultado. Quizás Armando de la Morena pueda salir sin haber perdido ninguno de los encuentros en los que ha estado amenazado, pero tampoco los ha ganado. Va de prórroga en prórroga, como su equipo, que se queda a un punto de la promoción de descenso. El play off del ascenso, un poco más alejado. Siempre les quedará el partido de vuelta con el Mallorca, en Son Moix, para salvar en falso esta aciaga campaña.





