Según un estudio propio elaborado por la entidad, una parte significativa de las citas médicas se están concediendo más allá de las 48 horas, e incluso en plazos superiores a los diez días. Aunque reconocen que los datos no pueden extrapolarse a toda Mallorca, consideran que son “reveladores” de la situación actual.
La ADSPIB ha aprovechado la conmemoración del Día Mundial de la Atención Primaria para convocar dos concentraciones reivindicativas: este lunes en el centro de salud de Alcúdia y el martes en el de Santa Catalina, en Palma.
La asociación defiende que la Atención Primaria es “el eje del sistema sanitario público” y reclama una asistencia “de calidad, accesible, participativa y sin demoras”. En este sentido, también ha exigido mayor transparencia al IB-Salut, al señalar que los tiempos de espera no están disponibles en su portal.
El estudio se ha realizado durante doce días del mes de marzo, a partir de 29 casos concretos en 25 centros de salud de Mallorca. Para ello, se consultaron citas tanto por vía telefónica como a través de la web del servicio de salud.
Los resultados reflejan que en las consultas médicas presenciales el tiempo de espera supera los dos días en el 78 % de los casos, alcanza o supera la semana en el 44 % y supera los diez días en el 17 %. En el caso de las consultas telefónicas, los retrasos son aún mayores: el 96 % supera los dos días y el 66 % se alarga más de una semana.
En cuanto a enfermería, los datos son más favorables: el 50 % de las citas presenciales se ofrecen en menos de 48 horas, porcentaje que asciende al 76 % en el caso de las consultas telefónicas.
El tiempo medio de espera para una consulta médica que no se atiende el mismo día o al siguiente se sitúa en 7,52 días, una cifra similar a la recogida en el último Barómetro Sanitario para Baleares.
Desde la ADSPIB consideran que estos retrasos “no son aceptables” y advierten de que pueden afectar a la salud de los pacientes y provocar un aumento de las urgencias. Además, destacan como especialmente llamativo que las demoras sean mayores en las consultas telefónicas que en las presenciales.








