www.mallorcadiario.com

Dependencia nefasta

martes 28 de julio de 2020, 02:00h

De modo casi simultáneo, el primer ministro francés ha recomendado a sus ciudadanos no viajar a Catalunya, lo que por extensión se asocia a España, y el gobierno del Reino Unido ha anunciado sin aviso previo la obligatoriedad de todos los viajeros procedentes de España de guardar una cuarentena de catorce días al acceder a territorio británico.

Ambos anuncios constituyen una auténtica bomba para la economía española, al incidir directamente contra la recuperación del turismo de dos de los principales mercados que nos suministran visitantes, Francia y el Reino Unido. De hecho, ya ha tenido una primera consecuencia nefasta, ya que el turoperador TUI ha cancelado hasta el 9 de agosto todos los paquetes turísticos con destino a España, excepto a las islas Baleares y Canarias. Aunque esta exclusión de los dos archipiélagos parece una buena noticia, lo cierto es que el gobierno de su graciosa majestad se ha apresurado a aclarar que los que retornen de ambos destinos también deberán pasar la cuarentena.

Parece ser que el gobierno español y el govern balear están negociando que los retornados de Baleares y Canarias estén exentos de la cuarentena, en base a las muy favorables condiciones epidemiológicas de ambos archipiélagos respecto de las del conjunto de la península. La medida parece imprescindible, ya que no es probable que los ciudadanos británicos, aunque puedan venir a las islas, lo hagan si a la vuelta tienen que quedarse catorce días en cuarentena.

Estos hechos y otros que podrían seguir pueden comprometer seriamente la endeble recuperación económica que se esperaba y hundirnos en un pozo del que nos podría costar mucho salir, e incluso comprometer las ayudas del plan europeo de recuperación, llevando al conjunto de España a una recesión de dimensiones difíciles de calcular. Y lo peor es que depende por completo de decisiones de otros gobiernos, que no siempre las toman por cuestiones racionales y congruentes, sino por puros intereses egoístas nacionales, y a veces ni eso, solo buscando un beneficio político a corto plazo para sacar réditos ante sus propios problemas internos.

Pero todo ello también indica el error estratégico monumental de la planificación económica española, y especialmente la balear, al decidir depender de manera casi exclusiva del turismo. Cuando estás a expensas de lo que decidan otros, te pueden pasar estas cosas. El monocultivo turístico ha representado un enorme coste negativo en términos de destrucción de territorio, abandono del sector primario, crecimiento explosivo de la población para subvenir a las necesidades de los turistas, consumo excesivo e irreversible de recursos, sobre todo de agua, pérdida de la identidad propia y su sustitución por un falso cosmopolitismo que no pasa de amontonamiento desordenado de particularidades desdibujadas y mal avenidas que constituye el terreno ideal para la aculturización y la desorganización social.

Si conseguimos salir relativamente bien de esta crisis, lo que es dudoso, nuestros políticos e intelectuales harían bien en aplicarse a concebir y diseñar un plan que en un necesario plazo prudencial nos libere de la brutal dependencia que tenemos en estos momentos del turismo.

Y que nadie olvide que el sars-cov-2 no se controlará ni en uno ni en dos años, y que hay miles de virus esperando a ser el siguiente que produzca una pandemia si seguimos destruyendo el medio ambiente y estresando y forzando a las especies salvajes a una convivencia íntima con nosotros que ni ellos quieren ni nos conviene.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Meneame

+

0 comentarios