Jorge Lorenzo comienza este jueves en el circuito de Losail, escenario del Gran Premio de Qatar, la defensa del título de campeón del mundo de MotoGP. En la categoría 'reina' del motociclismo se augura uno de los años más igualados y peleados de cara al título, y con Honda dispuesta a recuperar su trono, que no ocupa desde que el estadounidense Nicky Hayden diese la sorpresa en 2006. La fábrica japonesa parece haber evolucionado bastante su 'RC212V' y ha sido la gran dominadora de los tests de pretemporada por delante de la 'M1' de Yamaha y la 'Desmosedici' de Ducati. Además, la marca cuenta con una alineación de lujo tras la llegada del australiano Casey Stoner, campeón del mundo de 2007, que formará equipo con el español Dani Pedrosa y el italiano Andrea Dovizioso. Pero el actual campeón no estará dispuesto a dar concesiones, pese a sus mensajes con cierto halo pesimista sobre el rendimiento de la 'M1', sobre todo respecto al motor. Lorenzo sabe que están por detrás, pero su competitividad le puede hacer estar delante hasta que sus ingenieros compensen la teórica desventaja con Honda. El mallorquín, además, ya no tiene que compartir 'box' con Valentino Rossi, y cuenta con todos los galones en el equipo del diapasón. Su nuevo compañero es el estadounidense Ben Spies, que en 2010 brilló con la escudería satélite.





