La hostilidad hacia Gregorio Manzano no descentró en demasía la atención en el encuentro, pero durante dos instantes del partido, un sector de la grada coreó “Manzano muérete” al entrenador que más partidos ha dirigido al Mallorca en Primera. El técnico jienense no salió al campo hasta que terminó el minuto de silencio, y logró así apaciguar la enorme pitada que los aficionados le tenían reservada, después de que la paella preparada por las Peñas mallorquinistas en honor a las declaraciones en las que Manzano apuntó que los seguidores bermellones preferían ese plato a acudir al campo. La paella se acabó media hora antes de que empezase el encuentro, y muchos de los aficionados que hacían cola para conseguir un plato gratuito se quedaron sin ración. Manzano trató durante el encuentro de que el foco estuviera alejado de él, y la afición del Iberostar Estadio solo le dedicó una leve pitada cuando un balón fue interceptado por el jienense. Los seguidores mallorquinistas le pusieron más humor a sus cánticos y vocearon en varios momentos del encuentro “musho Betis, musho Betis, eh, eh”.





