La Conselleria de Salud ha recomendado que los menores de seis años no contemplen directamente el eclipse solar total previsto para el próximo 12 de agosto, al considerar que su mayor sensibilidad ocular y la dificultad para que respeten las normas de seguridad incrementan el riesgo de sufrir lesiones irreversibles en la vista.
La advertencia forma parte del dispositivo sanitario especial presentado este martes por el Govern con motivo del fenómeno astronómico, un plan que incluye el refuerzo de la asistencia sanitaria con hasta 160 profesionales adicionales, la vigilancia de la venta de gafas homologadas y un protocolo específico para atender posibles lesiones oftalmológicas derivadas de la observación del eclipse.
La Dirección General de Salud Pública ha incidido en que incluso un breve periodo de exposición al sol puede provocar daños irreversibles en la retina. Los oftalmólogos aconsejan extremar la precaución con los niños pequeños porque, al encontrarse más emocionados durante la observación del eclipse, sus pupilas permanecen más dilatadas y son más vulnerables a la radiación solar.
Por ello, Salud recomienda que los menores permanezcan en lugares donde no puedan mirar directamente al sol y que sigan el eclipse a través de la televisión o de otros medios digitales.
Solo gafas homologadas
La Conselleria ha insistido en que únicamente existe una forma segura de observar el eclipse: utilizar gafas homologadas con certificación ISO 12312-2. En este sentido, ha advertido expresamente contra el uso de cristales ahumados, radiografías, diapositivas veladas, gafas de sol, filtros polarizados o cualquier otro método casero que no cumpla la normativa vigente.
Asimismo, recuerda que la ausencia de molestias al mirar el sol o la apariencia oscurecida del astro tras un filtro inadecuado no significa que los ojos estén protegidos, ya que las lesiones pueden manifestarse entre seis y 48 horas después de la exposición.
Tampoco es seguro utilizar las gafas de eclipse junto con prismáticos, telescopios u otros instrumentos ópticos sin los filtros específicos correspondientes, ya que estos concentran la luz solar y pueden destruir el filtro protector, dejando el ojo expuesto a una radiación extremadamente intensa.
Los especialistas alertan de que apenas 30 segundos de exposición directa al sol sin protección pueden ocasionar lesiones irreversibles y sin tratamiento. Entre las más graves figura el daño en la mácula, que puede provocar una mancha oscura permanente en el centro del campo visual, distorsión de las imágenes y alteración de la percepción de los colores.
Además, también pueden producirse lesiones en la córnea, cuyos síntomas —enrojecimiento, picor, escozor, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño y visión borrosa— suelen aparecer entre seis y 48 horas después del eclipse. En estos casos, las lesiones sí suelen responder al tratamiento médico.
Destruidas 48 gafas que incumplían la normativa
Paralelamente, el Departamento de Protección y Defensa de los Consumidores mantiene desde mayo una campaña de inspección para verificar el etiquetado y la homologación de las gafas de eclipse comercializadas en Baleares.
Las inspecciones continuarán hasta el 12 de agosto y ya han supuesto la inmovilización o destrucción voluntaria de productos que carecían del marcado CE, no incluían el etiquetado obligatorio, se comercializaban únicamente en idiomas no oficiales o no identificaban al responsable del producto.
Hasta este miércoles se han realizado 30 actuaciones inspectoras sobre cinco marcas distintas de gafas y se han destruido 48 unidades por incumplir los requisitos legales.
Refuerzo sanitario y protocolo específico
La presentación del operativo ha contado con la participación de la consellera de Salud, Manuela García; el director general del Servicio de Salud, Javier Ureña, y la directora general de Salud Pública, Elena Esteban.
El Govern ha constituido un gabinete de seguimiento que coordinará la actuación conjunta de Atención Primaria, los hospitales y el SAMU 061 mediante un protocolo específico para responder al posible incremento de incidencias relacionadas con el eclipse.
En total, el IbSalut incorporará hasta 160 profesionales adicionales. Atención Primaria contará con 40 efectivos más —18 médicos, 18 enfermeras y cuatro conductores—, de los que 26 prestarán servicio en Mallorca, seis en Menorca, seis en Ibiza y dos en Formentera.
Los hospitales reforzarán sus plantillas con unos 70 profesionales, entre ellos 25 médicos, 20 enfermeras, diez técnicos en cuidados auxiliares de enfermería y 15 celadores.
El SAMU 061 sumará otros 50 profesionales, incluidos diez médicos, nueve enfermeras, 21 técnicos y dos telefonistas, mientras que la Central de Coordinación incorporará tres médicos y cinco enfermeros adicionales.
Seguimiento antes y después del eclipse
El protocolo no se limitará al día del eclipse, sino que abarcará los días previos y posteriores, ya que algunas lesiones oculares pueden manifestarse con retraso.
Asimismo, se establecerá un circuito específico de derivación desde Atención Primaria hacia las urgencias oftalmológicas cuando resulte necesario. Salud prevé que muchas consultas puedan resolverse inicialmente en los centros de salud, reservando la atención hospitalaria para los casos de mayor gravedad.
La actividad asistencial programada y el transporte sanitario no urgente previstos para los días 11, 12 y 13 de agosto se reprogramarán siempre que sea posible, aunque el Govern garantiza que no se verán afectados los procesos tiempo-dependientes ni aquellas actuaciones cuya demora pueda comprometer el pronóstico de los pacientes.
Además, entre la tarde del 12 y el 15 de agosto se reforzará la cobertura de Oftalmología, con al menos un especialista localizado y un incremento de la presencia física en función de la demanda de cada hospital.
El operativo incluirá también un despliegue especial en la Playa de Palma, donde se prevé la mayor concentración de espectadores del eclipse. En esta zona se ampliará el horario de cobertura de los recursos asistenciales diurnos hasta las 08.00 horas del día siguiente y se reforzará la central de coordinación con personal sanitario adicional.








