Los hechos ocurrieron a mediados de julio cuando un grupo de compañeros de trabajo quedaron en un bar para tomar algo.
El ahora detenido recogió en su coche a una de sus compañeras para ir juntos hasta el lugar donde el grupo había quedado.
Según denunció la mujer, cuando el hombre la recogió, este comenzó ó a mostrar una actitud hostil y violenta y la exigió que le besara si quería que la llevara.
Esta primera víctima aceptó a la petición ante el riesgo a ser agredida.
UNA SEGUNDA AGRESIÓN HORAS DESPUÉS
Horas más tarde, y cuando el grupo se despidió tras el encuentro, el hombre subió a otra compañera en su coche para llevarla hasta su casa.
Sin embargo, la violenta situación se repitió.
En un primer momento exigió a su compañera que le diera un beso si quería que la llevase hasta su casa, a lo que esta se negó.
Ya en ruta, el individuo detuvo el coche y le reiteró en repetidas ocasiones que le besara, cosa a lo que ahora sí accedió la víctima por miedo.
Según denunció esta segund víctima, el hombre se puso cada vez más agresivo y le realizó diversos tocamientos y ella no logró abandonar el vehículo.
Finalmente, denunció, fue obligada a mantener relaciones pese a su negativa.
Ambas mujeres presentaron denuncias por lo ocurrido y el presunto agresor fue detenido días después por sendas agresiones sexuales.








